Por Erika Hernández y José Alvarado
Don Carlos Manuel Andrade Mireles es guardia del parque la loma y sus condiciones laborales vienen del gobierno de Cabeza de Vaca.
En un parque se observa felicidad, las risas de un niño en los columpios o en los sube y baja, la pareja que pasa una tarde feliz en una de las bancas que se encuentran ahí o la familia que pasa un rato de convivencia en el pasto mientras degustan de unos sándwiches.
Es al menos lo que por arriba se ve, lo que no se ve a simple vista sobre todo por las autoridades es la injusticia que viven los trabajadores de este parque quienes se dedican a mantener un espacio limpio y plantas vivas en este lugar y que de esta manera esos niños, parejas y familias puedan realizar todas estas actividades.
Nos encontramos en el parque la loma, ubicado en Calle Procuraduría, Lauro Aguirre esquina y Burócratas Estatales, este lugar fue obra inaugurada por el ex gobernador Francisco García Cabeza de Vaca con el fin de crear un espacio de esparcimiento, recreación y prácticas deportivas para los victorenses.
En este lugar se encuentran personas encargadas de darle mantenimiento y de mantener limpio este parque, como el caso del señor Carlos Manuel Andrade Mireles quien tiene un año trabajando en este y es quien se encarga del cuidado del parque por las noches.
Esta mañana nos encontramos al señor Carlos quien se encontraba sangrado de la parte de la nariz ya que al parecer tuvo una caída la cual provocó el sangrado debido a que este padece ataques epilépticos. La persona tuvo que ser llevado al hospital civil siendo trasladado en una ambulancia de la cruz roja.
Cabe mencionar que un compañero de él, quien estaba en el lugar también ayudándole, nos comenta que estos no cuentan con seguro médico de ningún tipo y que además el gobierno del estado no les está pagando, debido a esto el señor Carlos no cuenta con el apoyo económico ni de salud para la obtención de los medicamentos que necesita para tratar sus ataques de epilepsia.
A pesar de que este parque es muy grande y muy concurrido por los victorenses, las autoridades mantienen en el olvido al personal que mantiene vivo y en buenas condiciones al menos con lo que está a su alcance a este centro de entretenimiento y deporte.