El torero español, Enrique Ponce, compadre de Luis Miguel, debutó en la lista de deudores que publicó la Hacienda de España, debido a que una de las empresas del ex esposo de Paloma Cuevas debe al fisco más de 600 mil euros, según dan a conocer medios de aquel país.

De acuerdo con Vanitatis, la empresa Sucesores de Benito Zoido, que forma parte del conglomerado empresarial de Enrique Ponce, es una de las compañías que apareció por primera vez en el listado que anualmente dan a conocer las autoridades tributarias en España, con una cifra superior a los 600 mil euros, con el fin de que al hacerse la situación del conocimiento del público, los señalados pongan en regla su situación, según se explica.

Otra celebridad que es mencionada en esta “lista negra” es la actriz Paz Vega (cuyo nombre real es María Paz Campos Trigo).

La intérprete española de 48 años, quien dio vida a Catalina Creel en el remake de la telenovela Cuna de Lobos, en 2019, vio reducida su deuda con el fisco, pero todavía representa una cifra cuantiosa, ya que debe un millón setecientos mil euros.

¿Qué tuvo que pasar para que el compadre de Luis Miguel fuera “quemado” en público y se registrara el nombre de una de sus empresas en la lista de morosos que da a conocer el gobierno de España año con año?

Según información que publica Vanitatis, “para aparecer en esta publicación, se tienen que dar una serie de condiciones, como que las deudas se encuentren por encima de los 600 mil euros, que no hayan sido pagadas transcurrido el plazo original de ingreso en período voluntario, que estén pendientes de pago a 31 de diciembre de 2023 y que no estén aplazadas o suspendidas por cualquier motivo legalmente previsto”.

En este sentido, la sociedad Sucesores de Benito Zoido del torero Enrique Ponce, ex esposo de Paloma Cuevas, actual novia de Luis Miguel, tiene una deuda de 620 mil 287 euros.

Dicha compañía, según se explica, se dedica a la compra, venta y explotación de bienes inmuebles rústicos; así como a la promoción, construcción, arrendamiento y reforma de edificios.

Dicha compañía, según se explica, se dedica a la compra, venta y explotación de bienes inmuebles rústicos; así como a la promoción, construcción, arrendamiento y reforma de edificios.

“Al suscribirse un contrato de compraventa se genera una obligación tributaria, que es lo que nos reclaman, pero nosotros aún tenemos parte de la venta pendiente de cobro.