Por Erika Hernández y José Alvarado
La de las Viviendas Populares, placita a prueba de pésimas administraciones.
¿Dónde jugarán los niños de este barrio de las Viviendas Populares? Porque de seguro hay niños alrededor de ese espacio ubicado en el 18 Baja California. Se les ha visto pasar a la escuela, salir de sus casas con sus padres.
Antes, los niños dedicaban un espacio del día para jugar en el pequeño parque que hay en la plaza de la Col. Periodistas, hoy no lo hacen. La plaza es un monte, el zacate crecido tiene ya el tamaño de los juegos.
Los vecinos extrañan al profesor Raúl, un maestro jubilado que en sus ratos libres venía para podar la hierba y sacar la basura que la gente olvida. El maestro enfermó, y podría decirse que la plaza también.
A esta plaza, hoy confundida entre la maleza, ya le ocurrió de todo. Una administración durante el sexenio de Egidio Torre se llevó una gran fuente que lucía en el pequeño zócalo, otro se robo seis postes con sus lámparas y quedó uno, pero no enciende.
Antes, empleados de Sams, hacían labor de limpieza y pintaban columpios, hoy hace tiempo, años que no lo hacen.
Los chicos pasan y ven la nostalgia de la tarde y con tristeza notan cómo el paraíso que fue su parque va desapareciendo en la profundidad de la oscura noche corrupta y mal agradecida.
Los días pasan y los muchachos se hacen grandes. Un día recordarán el olvido de esta infancia, la inoperancia e indiferencia, y escribirán de este momento tan frustrante de la historia.