Por Andrés Ramírez Acosta
Cd. Victoria, Tamaulipas.- El reciente altercado registrado durante los Juegos Populares en el municipio de Reynosa reavivó la exigencia de poner en marcha la Comisión Estatal contra la Violencia en el Deporte, organismo previamente aprobado por el Congreso de Tamaulipas, pero que continúa pendiente de instalación.
La diputada local Cynthia Lizabeth Jaime Castillo, presidenta de la Comisión de Deporte del Congreso del Estado, hizo un llamado al Instituto del Deporte de Tamaulipas (INDE) para concretar la integración de dicho organismo, al considerar que los hechos ocurridos en Reynosa evidencian la necesidad de contar con una instancia especializada para prevenir, atender y sancionar este tipo de conductas.
El incidente se registró durante la competencia, cuando un entrenador de la delegación de Altamira denunció públicamente agresiones y amenazas contra sus atletas, entre quienes se encontraban menores de edad.
Al respecto, la legisladora enfatizó que la comisión deberá estar conformada por especialistas y personas directamente vinculadas al ámbito deportivo, además de sesionar periódicamente para atender los casos que se presenten.
“Le hago la invitación al director del Instituto del Deporte en Tamaulipas para que podamos materializar lo que ya fue aprobado: la instalación de la Comisión contra la Violencia Deportiva.
Buscamos que deportistas, entrenadores y personas inmersas en la materia formen parte de este órgano paritario, integrado por mujeres y hombres conocedores del tema, y que puedan sesionar al menos una o dos veces al mes”.
Añadió que el objetivo es que las denuncias sean atendidas directamente por especialistas en la materia, quienes puedan establecer los reglamentos, multas y sanciones correspondientes para cada caso.
Jaime Castillo recordó que el Poder Legislativo ya había solicitado formalmente al INDE la puesta en marcha de esta comisión y señaló que, además, se han aprobado diversas reformas a la legislación deportiva estatal con el objetivo de otorgar al Instituto facultades para aplicar sanciones.
Finalmente, advirtió que las conductas violentas dentro de los espacios deportivos no deben normalizarse bajo ninguna circunstancia, particularmente cuando ponen en riesgo la integridad física y emocional de niñas, niños y adolescentes.
“Son situaciones que no se pueden permitir. Buscamos proteger a las infancias a las que impulsamos a través del deporte para alcanzar sus sueños, evitando que se vean coartadas por estos hechos.
Como servidores públicos, tenemos la responsabilidad de atender esta problemática, implementar soluciones efectivas y consolidar políticas públicas que garanticen su protección”, concluyó.