Ciudad de México.-

Durante los casi ocho años que lleva alejada de los escenarios, solamente en dos ocasiones ha reaparecido Rihanna para dar un show.

Los fans lograron apreciarla, con todo y el inesperado embarazo de su segundo hijo, en el medio tiempo del Super Bowl del 2023. En cambio, en el otro show no pudieron estar presentes ni de lejos: fue una actuación privada, para un festejo prenupcial en India, por la que cobró 6 millones de dólares.

Su caso es muy común: cada vez hay más artistas que, a cambio de jugosas ofertas e imponiendo sus condiciones y peticiones, están disponibles para presentaciones especiales, lo que ha llevado a que incluso Rod Stewart cantara el año pasado para el corporativo de una empresa automovilística.

Las propuestas provienen tanto de ricos empresarios como de políticos y hasta de otros famosos: para la fiesta de su cumpleaños 45, Robert Downey Jr. tuvo a Duran Duran esa noche.

Casi cualquier artista escucha ofertas al respecto, desde Maroon 5 y Katy Perry (quien cantó en un evento para Televisa-Univision en el 2023) hasta Sting, Eric Clapton y Andrea Bocelli, mientras que son pocos los que declinan, como Taylor Swift y Bruce Springsteen, según The New Yorker.

Beyoncé24 millones*

Después de cuatro años sin presentarse en vivo, incluido el lapso del confinamiento por coronavirus, la estadounidense protagonizó un gran regreso en enero de 2023 durante la inauguración del hotel de lujo Atlantis The Royal Resort, en Dubai, Emiratos Árabes Unidos. Brindó una hora de show que incluyó tres cambios de vestuario y cobró 24 millones, publicó The New Yorker. Fue el más caro show privado de cualquier cantante en la historia, según Forbes.

Shakira
1 millón*

Desde el año pasado, tras su sesión con Bizarrap, la colombiana canta que «las mujeres facturan», y ella llevaba años sabiendo eso: en 2006, mucho antes de sus celebradas actuaciones en los máximos eventos deportivos, como el Mundial de Futbol y el show de medio tiempo del Super Bowl, Shakira aceptó presentarse en una fiesta privada en Moscú por la cual recibió un millón de dólares, según la prensa rusa en ese entonces.

Flo Rida
1 millón*

Hace unos meses, el músico detrás de los hits «Good Feeling» y «Wild Ones» actuó por media hora en el bar mitzvah del hijo de un ejecutivo de servicios financieros de Wall Street; el contrato incluyó el viaje en jet privado y el alojamiento. The New Yorker informó que los honorarios del cantante pueden ascender a un millón de dólares por una presentación internacional, pero en Estados Unidos hay «rebaja»: entre 150 mil y 300 mil dólares. Ofrece al menos 30 shows privados al año.

Mariah Carey
500 mil*

Para amenizar la jornada de convenciones Extravaganza, durante la cual colocaría la primera piedra de su megaproyecto, el Centro JVC, que terminó por no realizarse, Jorge Vergara, quien fuera presidente del Club Deportivo Guadalajara, buscó a la intérprete de «All I Want for Christmas Is You». En aquel 2004, una hora de espectáculo de la ex pareja de Luis Miguel le costó al dueño de las Chivas medio millón de dólares.

*Cifras en dólares

Cuestionados por sus vínculos

En varias ocasiones los artistas han brindado espectáculos privados para gente de dudosa reputación, con fortunas mal habidas o relacionadas con el mundo del crimen, pero, como dice el viejo adagio, «nadie sabe para quién trabaja».

Durante años, el ya desaparecido líder libio Muammar Gaddafi y su familia contrataron a músicos de primer nivel para diversas fiestas en diferentes partes del mundo con cheques de muchos ceros.

La lista incluyó a 50 Cent, quien ofreció un concierto privado en Italia durante el Festival de Cine de Venecia del 2005 para un hijo de Gaddafi que ostentaba el cargo de consejero de seguridad en Libia.

Mariah Carey, Usher y Nelly Furtado, entre otros, también fueron contratados, pero los levantamientos populares contra el mandatario orillaron a muchos de ellos a sacar comunicados que revelaban lo que les pagaron, así como su decisión de donar aquellas ganancias a causas benéficas.

Furtado recibió un millón de dólares por 45 minutos de show en Italia en 2007, mientras que a Beyoncé le pagaron 2 millones por cantarle sólo cinco canciones a Hannibal, hijo de Gaddafi, en una víspera de Año Nuevo en la isla caribeña de San Bartolomé.