Sería allá por los años de entre 1995 y 1999 (trabajaba yo entonces en el IETAM como Vocal de Capacitación Electoral) cuando nos reuníamos un grupo de amigos a tomar café bajo el liderazgo de «Lupe» Díaz Rodríguez.
El restaurante Daddy/s del hotel Everest en la capital del estado era el punto de reunión en tres turnos: de ocho a dos de la tarde, enseguida de dos y cachito hasta las seis y de siete hasta el cierre; pocos pero había quienes podían cubrir los tres «turnos», los famosos «hueversonianos».
Arriba un día «Lupe» a cubrir su «guardia matutina»; recuerdo que sólo habiamos llegado el «Pocho» (Ignacio Arriaga Olivares), Jorge Walle, el «Pollo» Pablo Martínez Borrego y yo.
«Lupe» arroja un cheque a la mesa y le da instrucciones a su tesorero particular (el Pocho): por favor deposítalo hoy mismo pero saca cinco en efectivo.
El Pocho abre los ojos como platos…..¡¡¡A quién asaltantes!!, exclama.
El cheque era por 25 mil pesos, firmado por el director general de un periódico fronterizo de reciente aparición y correspondía al pago anticipado de un año por la columna Desde la Capital; misma que publicaba «Lupe» en su periódico El Gráfico hasta el momento de su sentido deceso, el jueves 5 de noviembre de 1998.
Este recuerdo fue inevitable hoy que reviso las columnas de análisis y comentarios políticos en medios impresos de comunicación comerciales y digitales, buscando los autores locales y regionales.
En la modernidad ya casi nadie paga a sus autores por publicar sus análisis y comentarios; sus impresiones de los asuntos públicos.
Incluso existen casos que hasta pagan los autores por la publicación-difusión de sus ideas; el exceso de oferta (cientos de comentaristas políticos en Tamaulipas, incluyendo los autores en redes sociales) deviene en abaratar el «producto».
Autores-analistas-comentaristas-editorialistas que remiten a decenas de medios sus escritos; el medio que se trate lo publica siempre que no riña con su clientela que es el gobierno estatal, algunos municipales, la UAT y quizá el congreso local.
En tiempos de procesos electorales constitucionales (como los que hoy ya vivimos) se depura la lista de escritores de asuntos políticos y como ya le dije existen muchos casos en que incluso le PAGAN al medio para que les publiquen.
Llegamos así al meollo del asunto…..¿Qué peso político pueden tener los «análisis» madreadores contra alcaldes, legisladores u otros aspirantes a cargos de elección popular en el futuro inmediato?.
¿Pueden tener credibilidad los autores que critican hoy a los que ayer adoraban?.
¿Estamos ante una depuración de conciencias que impacta en los medios de comunicación rumbo a las elecciones de 2027 y 2028?.
Al interior de la comentocracia morenista tamaulipeca…..¿Sus analistas ya tienen candidatos y por tanto ya siembran sobre tierra mojada?.
Por lo pronto lo único claro es que entre mas oferta exista (de escritores analistas) menos calidad veremos; se olvida que, cuando menos en Tamaulipas, los medios impresos pierden la batalla ante los medios digitales, como ampliaremos eneguida.