Todos los partidos políticos en México tienen el mismo ritual para designar candidatos a las diferentes elecciones constitucionales pero ha sido Morena el partido que más ingenio aplica y no siempre al amparo de la ley.
Según los usos y costumbres primero los nombra “el patrón” en turno y luego cada nombre seleccionado se somete al rigor del ritual:
—-Se decide el genero atendiendo a la instrucción superior: hombre, mujer o integrante de la comunidad lésbico gay.
—- Luego a partir de ahí se aplican “las encuestas” para validar socialmente al personaje ; fuese un ayuntamiento o una cámara legislativa se induce a los grupos sociales a refrendar a cada aspirante según tiempo, lugar y circunstancia.
—- Se atiende a cada tribu-liderazgo para convalidar las nominaciones: ceder una plaza para avanzar en otra.
—-Como casi siempre surgen resistencias de aspirantes que no se resignan a ser rechazados por “ las encuestas”, al ser así entonces se busca el auxilio del partido a nivel central para controlar las resistencias internas locales.
—-Suele ocurrir que los aspirantes rechazados tampoco hagan caso a la recomendación de los jerarcas nacionales del partido. A ellos y ellas entonces se les aplica el rigor de los estatutos y actos disciplinarios internos.
—-Si aún persiste la necedad e insisten en desconfiar de la pulcritud de las encuestas que no los favoreció, de ser así entonces viene la ruptura o en el peor de los casos la persecución político- judicial ahora implacable con los jueces acordeonistas.
Este es el ritual que en la práctica política ya inició Morena en Tamaulipas ; por ejemplo ya decidieron que para el ayuntamiento de Victoria será mujer la candidata para encabezar la correspondiente planilla.
Lo que sigue es validar socialmente su nombre mediante las respectivas encuestas y así completar el ritual.
Que reacciones veremos en los aspirantes eliminados?. De ello hablaremos enseguidita.