La ciudad viéndola bien tiene sus recobecos en el relieve de la naturaleza, y si entrecerramos los ojos existen lugares donde se origina un sonido y queda el eco en el vuelo de las mariposas monarca. Viéndola bien la ciudad es un bosque encantado donde la ciudadanía encuentra a sus hadas imaginádolas o sabiendo observar.

Pasas por la escuela Pedro J Méndez en cualquier domingo solitario y el viento trae la frecuencia del pasado, la grabación, la resonancia de las paredes, chiquillos imaginarios brincando al rededor del asta bandera.

Las calles parecen trenes que se atraviesan cada cien metros y el tiempo toma el turno en la esquina viendo para todos lados de dónde viene cada segundo llegando a la casa, de una hora antes de la entrada. En los escombros del tiempo todavía existe sobre la tierra el tumulto del tiempo perdido y el hermano Marcel Proust recuperando el aliento a la sombra del legendario libro de 7 tomos y 6 lecturas.

La ciudad no obstante lidia en los viejos lavaderos de Emilio Zola. En tabernas halladas en la penumbra de un cuarto de la colonia Nacozari se incendia París. Hay mujeres conversando en voz baja en la habitación contigua. Luego un silencio expectante hace menos ruido que una hormiga dormida.

Por las banquetas se observan los patios existencialistas de lo que es. Un juguete milenario sobrevive al fondo del patio en un pequeña yonke de años y semestres reprobados. Los postes hacen zum en una hilera de dientes sonrientes, atrás de la oreja ruge el pasado, truena un rayo antes de turno y nadie contó hasta diez ni a las once ni a las 12. Ya fueron las tres entre cosas que comienzan a moverse. Por si un bostezo.

Ya nos dejó el vuelo y vamos en foráneo a ver las calles que como flechas atraviesan la avenida Hidalgo que se dirigen al centro. Quetzalcoatl sin frenos de aire. Pero este es el horizonte en el puesto que instalé frente al sol naciente. En medio de la nación hay un puesto de tacos y una petroquímica con miles de obreros. En cualquier instante pasa todo lo que tenga que pasar.

La nube cobra su momento de gloria y cae sobre la ciudad y la ciudadanía con credencial del INE. Con eso basta para tirarse al pasto viendo al cielo hasta que un golpe rompe el cristal de aquella realidad y volvemos a esta en que yo escribo y al mismo tiempo tú lees completamente uniforme y en contra para variar. No sé que haría sin mis antagonistas…quizás no existiría. Sin mis prevaricadores no podría ubicarme en mi sitio desde donde despotrico.

Ahora hay un anuncio donde hace rato estuve. A media cuadra pienso en la banda sonora sin Corno conque un claxon atropelló el ensayo de la banda de guerra y el sur del aire me trae todo junto a este recoveco del cuerpo. No hay nadie en el espejo de estos días en que escribo.

La vista es un puño de hojas caídas, los ojos elaboran un pañuelo por si una lágrima atraviesa el espejo, por si el sudor que el cuerpo derrama es una forma de hacerse lluvia, humedad de manglares. Por si el cuerpo después de puerto es un océano caído de las manos.

Este no es un viaje. Es una salida en bicicleta y una salida en falso. Braceo para avanzar sobre la tierra. Hay personas buscando a nemo. Buscan las esferas del dragón por el paseo, abajo de un aguacate. Sobre el eje vial viendo la joroba de la ciudad instalé mi puesto ambulante muy sonriente.

He salido este momento a ver los anuncios luminosos, los claroscuro del fondo de los cuadros. Disfruto el vacío de una pared perfecta, y mido el cable desde donde me observa un pájaro.

TENGO OTROS DATOS

Convoca secretario de Educación a participar en el Primer Concurso Nacional de Coros Escolares

Miguel Ángel Valdez García, secretario de Educación de Tamaulipas, estuvo en Palacio Nacional durante la presentación oficial del Primer Concurso Nacional de Coros Escolares de México, en el que participarán miles de niñas y niños de todos los estados.
El titular del sector educativo acompañó a la presidenta, al secretario de Educación Pública, Mario Delgado, y a la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, durante el anuncio, en donde se resaltó que será un espacio para difundir el talento musical de las y los estudiantes y la riqueza cultural de nuestro país.

“Estamos en Palacio Nacional junto con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, en donde invitó a las niñas y los niños de Tamaulipas al Concurso Nacional de Coros, junto con Mario Delgado quiero hacerles la invitación a todas las escuelas de Tamaulipas, a que participen en este concurso, ya que vendrán a Palacio Nacional con la presidenta”, precisó.

HASTA LUEGO