Verónica Castro aseguró que está soltera, retirada definitivamente del amor y comprometida sólo con su fe católica y la vida misma, a pesar de ser uno de los rostros más bellos en la historia de la televisión mexicana y de gozar de un numeroso grupo de pretendientes. La actriz confesó a Ismael Cala, en la segunda parte de la entrevista que le realizó para CNN en español, que actualmente prefiere concentrarse en sus creencias religiosas y disfrutar de todo lo que durante casi 40 años no pudo hacer.
«Sí, estoy totalmente retirada (del amor), no tengo ninguna relación y estoy muy feliz porque estoy casada con Dios, con la virgen. Estoy viviendo una etapa muy interesante, estoy disfrutando pensar, leer, darme el tiempo de hacer las estupideces que hago, desbaratar y volver a coser, tejer y zurcir y volver a hacer todo lo que me gusta y que no hacía antes porque no me daba tiempo, entonces ahora estoy feliz», explicó .
La ojiverde destacó estar satisfecha con su vida en soledad y agregó que no requiere compartir su vida con una pareja. Castro también se refirió al sabor que le dejaron sus relaciones con Manuel el Loco Valdez y Enrique Niembro, con quienes procreó a Cristian y a Michelle Castro, respectivamente.
«Yo me siento exitosa porque yo si me enamoré, yo disfruté, me la pasé bien y tuve dos hijos, si la otra parte no, pues me da igual, no me importa, ya pasó y ya fue, pero yo tengo lo que yo quería, de quien yo quería», afirmó. La actriz confesó que, a diferencia de su amiga argentina Susana Giménez, los hombres con quienes compartió su vida se vieron económicamente poco beneficiados por la relación, pero fue por falta de tiempo.
La también productora señaló que tras la muerte de Emilio Azcárraga Milmo sintió que su presencia en Televisa era poco grata, por lo que decidió pedir la recesión de su contrato, aún cuando le faltaban por realizar dos telenovelas. «Todavía faltaban dos telenovelas y dije aquí está el dinero pero yo ya me voy, eran dos telenovelas que tenía que haber hecho, pero que no se hicieron en el tiempo estipulado», detalló.
La cantante destacó que la televisora no le cumplió el requerimiento que solicitó antes de su salida: la entrega de una copia de video sobre su trabajo a lo largo de más de 30 años, que al final obtuvo gracias a sus fans. En la charla, Castro recordó que una de las etapas más difíciles de su vida fue la caída de un elefante mientras conducía la final de Big brother, pues rompió la columna, le desapareció la medula espinal y tuvieron que volver a hacerle el cuello de titanio y toda la espalada.
«El productor estaba muy necio en treparme al elefante, ensayas con el elefante todo el día y en la noche hay luces, te meten cuetes, te ponen iluminación, la gente grita, y la elefanta pobrecita se vuelve loca y yo también, entonces la elefanta sale destapada y yo salgo por los aires y se rompió todo», concluyó.