El peróxido de benzoilo suele utilizarse en tratamientos contra el acné para reducir la cantidad de bacterias que se encuentran en la superficie de la piel. Así que, si estás luchando contra los brotes de acné, este podría convertirse en tu mejor aliado.
¿Qué es el peróxido de benzoilo y para qué sirve?
El peróxido de benzoilo es uno de los primeros tratamientos recomendados para tratar el acné leve a moderado.
De acuerdo con información del Instituto Médico Cleveland Clinic, su función principal es eliminar las bacterias que causan brotes de acné.
Además, ayuda a reducir la producción de sebo para evitar la obstrucción de los poros y la formación de puntos negros.
Actualmente, podemos encontrarlo en diversas presentaciones como geles, cremas y limpiadores faciales, en concentraciones que varían entre el 2.5% y 10%, dependiendo de la gravedad del acné y la sensibilidad de la piel.
Si es la primera vez que lo aplicarás en tu piel, se recomienda comenzar con las concentraciones más bajas para evitar irritación.
Este tipo de medicamento se aplica una o dos veces al día sobre la piel limpia y seca, dependiendo de lo que indique tu dermatólogo.
Pero es importante seguir las instrucciones de uso, así como utilizar protector solar para evitar los incómodos síntomas de una irritación, como la sequedad, descamación o enrojecimiento.
¿Qué es mejor, el peróxido de benzoilo o el ácido salicílico?
Aunque el peróxido de benzoilo es una de las primeras opciones en tratamientos contra el acné, el ácido salicílico también suele utilizarse para este fin.
La diferencia es que su efectividad depende del tipo de piel que se tenga y el problema específico a tratar.
En el caso del ácido salicílico, su uso es adecuado para tratar el acné leve, especialmente los puntos negros y las espinillas.
Exfolia la piel, desobstruye los poros y reduce la producción de sebo.
Además, es más suave que el peróxido de benzoilo, por lo que es recomendable para pieles sensibles o secas.
En cuanto al peróxido de benzoilo, es más efectivo para tratar el acné inflamatorio, como granos y espinillas con pus.
Al ser más fuerte, es ideal para pieles grasas y con brotes severos.
Sin embargo, puede resecar la piel y causar irritación, por lo que se debe utilizar con precaución.
No existe un producto que sea mejor que el otro; más bien, la elección dependerá por completo de las necesidades de tu piel.
Por eso, lo más recomendable es que consultes a tu dermatólogo antes de aplicar por tu cuenta alguno de estos tratamientos contra el acné.
¿Dónde no aplicar peróxido de benzoilo?
Por más que el peróxido de benzoilo sea seguro para usarse sobre la piel, no es recomendable aplicarlo en cualquier zona del cuerpo.
Por ejemplo, nunca se te ocurra untarlo sobre las siguientes áreas del cuerpo:
Ojos, párpados y contorno de ojos: la piel en esta área es muy sensible y puede irritarse fácilmente.
Boca y labios: estas áreas son propensas a resecarse y agrietarse con facilidad.
Narinas e interior de la nariz: debido a que la mucosa nasal es sensible, este producto puede causar una mayor irritación.
Zonas sensibles del cuerpo, como la ingle y axilas: la piel en estas áreas es más delgada y propensa a reacciones adversas.
Cuero cabelludo: jamás lo hagas porque podrías ocasionar resequedad, dañando el pelo e incluso ocasionando pérdida de cabello.
Si vas a usar peróxido de benzoilo, recuerda que es recomendable realizar una prueba de parche en una pequeña área de la piel para evitar reacciones alérgicas o irritación severa.
Si tienes la piel grasa, padeces de imperfecciones y te retocas varias veces al día el maquillaje porque la oleosidad se come tu makeup, prepara esta mascarilla de aspirina, estamos seguros que amarás los resultados.
¿Qué es peróxido de benzoilo y para qué sirve?