Conoce todos los mitos y realidades de la dieta de la cerveza para lograr adelgazar

La dieta de la cerveza, como muchas otras dietas, tiene sus trucos para que «funcione». Si alguna vez has intentado hacer una dieta milagro, sabes que lo que prometen este tipo de dietas como la de la manzana, la piña, la luna, el helado, etc., es que supuestamente harán que bajes de peso rápido y sin esfuerzo. ¿Es posible?

¿Cómo funciona la dieta de la cerveza?

La dieta de la cerveza implica tomar 500 ml diarios de cerveza pero muy fría (a 0°C) para que el cuerpo necesite más calorías para regular la temperatura de la cerveza (hasta que llegue a 37°C aproximadamente, que es la temperatura corporal promedio). Esto podría tener lógica.

Además, si eres fan de la cerveza, lo único que tendrás que hacer para mantenerte delgada es pedirla lo más fría que se pueda. ¿Sencillo no?

Desventajas de la dieta de la cerveza

Te hemos dicho varias veces que las dietas milagrosas no sirven y aquí te va el porqué esta dieta no es la mejor opción para bajar de peso:

  • Aunque tu cuerpo sí necesite más calorías para regular la temperatura de la cerveza, éstas no son demasiadas. Hagamos cuentas: una caloría se define como la cantidad de energía requerida para elevar 1 gramo de agua 1°C. ¿Qué tantas calorías puedes quemar por querer elevar la temperatura de tu cerveza 37°C?
  • ¿Te has puesto a pensar cuántas calorías aportan 500ml de cerveza? Te aseguro que son más calorías de las que quemarás por regular su temperatura.
  • La cerveza es una bebida alcohólica, punto. No es bueno consumir bebidas alcohólicas todos los días, además, por ser alcohol, las calorías que aporta son vacías, es decir que no aporta nutrimentos (nutrientes).
  • No favorece la salud, ni promueve una dieta balanceada y nutritiva. ¡No te hace bien!