Como ya lo he recalcado en otras ocasiones en este espacio, actualmente la clase joven de este país, no tiene las oportunidades que merecería tener cualquier chavo, para efectos de desarrollarse en la vida o de conseguir algún trabajo bien pagado.
Las maquiladoras nos tienen en sus manos. Nos explotan con empleos indignos, mal pagados. El gobierno se hace de la vista gorda y permite que se cometan abusos desmesurados en contra de los trabajadores. En su mayoría gente joven.
Al egresar de una universidad no hay suficientes ofertas de empleo: muchos jóvenes tienen que internarse en el trabajo informal ó de plano no encuentran donde laborar.
¿De qué sirve ir a la universidad y perder 3 años de tu vida, para que cuando salgas no encuentres donde desarrollar lo que aprendiste?
Muchos de los trabajos se consiguen con influencias, y más en una ciudad burocrática como Victoria, donde casi todos trabajan para gobierno del estado, el federal, la UAT ó el municipio.
De eso, se aprovechan los líderes de los sectores juveniles de los partidos y hasta los mismos candidatos a un puesto de elección popular, para sumar muchas almas inocentes a su campaña con un pago de $500 pesos a la semana.
Y no es algo malo, el hecho de brindar un empleo, a un chavo que estudia y requiere algo de ingresos. Pero cuando se trata de utilizar a los jóvenes solo por un periodo corto y después se olvidan de ellos, es algo que no debiera suceder.
En la actualidad, podemos ver en los cruceros de nuestra ciudad, como traen a los chavos pegando estampitas, bailando, haciendo algarabía entorno a determinado candidato. Seguramente nadie los trae a fuerza, algunos no tienen nada que hacer y se unen a esos mítines.
Pero es totalmente inaceptable que se les utilice, solo para traerlos asoleándose y posterior a las elecciones se olviden de ellos. No deben utilizar así a la juventud. Nadie cuestiona que se sumen a un proyecto de campaña, pero sí que después los desechen como ropa sucia. Y ya en el poder, ni se acuerden de ellos.
Finalmente eso es lo que sucede al terminar el periodo electoral. Nos gustaría que realmente se hiciera algo por todos los jóvenes, que hubiera más empleos y más oportunidades. No que solamente nos utilicen cada 3 ó 6 años.
Los jóvenes tenemos sueños, aspiraciones, somos el sector mayoritario del voto ciudadano. No queremos ser solamente carne de cañón electoral.