El mensaje es claro: Abra la ventana por la mañana y vea el nuevo día. Haga eso y lo otro con cuidado dependiendo de las condiciones climatologicas y de la hora en que usted se haya levantado. Ahí nadie podría hacer nada.

Una vez visto el día con lo que queda de sol, confirme en las redes que está bien una vez puesto de pie junto a la ventana y no sé para qué. De todas maneras haga como que piensa y olvida lo qué hacer a estas alturas de la mañana. Es difícil, aunque a muchos se les da.

Abra de nuevo el mensaje escrito en el sobre amarillento papel bond y descifre como sigue el enigma con faltas de ortografías, cuya redacción al parecer venía con Cristóbal Colón en la tripulación de la nave principal. Enseguida vaya al baño y sacúdase la cena mientras escucha cuando el vecino de enfrente le baja al escusado, es parte del juego.

El mensaje con carácter de urgente también llegó a la pantalla de mi celular de Temu. Fue un honor. La publicación era idéntica a la hoja del sobre amarillento. «Ahora lea el reverso de la página y vuelva a ésta pues allá no dice nada. Y no estamos jugando sabiendo que de todos modos lo hará».

Si hoy fuesen elecciones la agenda contemplaría exclusivamente arreglarse un poco y después de asegurarse que no viene nadie, salvo unos ancianos que salieron a votar como hace 60 años, salga en cuanto pueda de ese momento. Pero hoy no hay elecciones, se aconseja no adelantar vísperas ni anticipar derrotas por más seguras que estas estén. Tampoco se vale aventar mentiras para todas partes.

En el único párrafo de puño y letra, la enciclica romana y apostólica del mensaje da paso a las instrucciones al abrir la puerta, para que entre el aire o salga, para detenerse sin saber qué está pasando en el mundo. Un paso es un paso a la red de la portería, y todo y nada es verdad.

Es una suerte el palco que ve hacia la joven montaña de la ciudad, la ciudadanía mira la tarde y compran la mañana de una manzana, y escribo acerca del sonido histérico del sartén en el lavabo, en el ligero recuerdo de lo que no soy ajeno. Pensar en mi me es ajeno cuando escribo. Me niego a ser uno de los habitantes ya hechos de puño y letra. Mejor nadota mientras siga leyendo este instructivo para una tarde sin sueño.

Sin dar ni pedir cuartel estoy en un amistoso armisticio. Con pantalón y camisa cuadrada, puño cerrado, hago un poco de movimiento en sentido contrario a la rotación de la tierra. Llegaré a parte alguna, como quien brinca sobre su propio pie.

La instrucción del mensaje, anónimo por cierto, dice que si aparece una pelota habrá que seguirla de oficio. Sin aplausos, sin taquilla, sin fiesta. Solo en casa. Un tiro de esquina suele romper un vidrio en la historia del niño ya crecido que le el instructivo para continuar la vida.

Escuche con atención el aril del viento y espere a que salga el utópico silencio. Escuche cuál ruido salió primero, qué sonido de carro, qué modelo, e imagine al chófer del Uber que lo maneja en automático espejeando. La idea es dejar todo en el aire, en el sistema colectivo de quienes pasan por la calle como si fueran tarde a ninguna parte. Es el aire.

De pie junto a la ventana no me he movido. Pude ir más lejos pero el noticiario pronosticó un día nublado. Los anuncios comerciales publicitaban productos en una mochila de marca para el día X. Lo habíamos visto en películas. Dan ganas de beber agua, de ver un poco de luz, de un poco de pan blanco sin razón alguna, nos dieron tres días para quedarnos en casa, y yo estoy aquí, puesto en mis zapatos, con un par de ideas vagas para pensarlas.

TENGO OTROS DATOS

Entrega secretario de Salud vehículos oficiales a la COEPRIS y licencia sanitaria ampliada al Centro Estatal de Transfusión Sanguínea

El secretario de Salud, Ricardo Gerardo Guerrero Morales, entregó la licencia sanitaria ampliada al Centro Estatal de Transfusión Sanguínea (CETS) de esta ciudad, así como seis vehículos oficiales destinados a las actividades de supervisión, vigilancia y seguimiento sanitario de la Comisión Estatal de Protección contra Riesgos Sanitarios (COEPRIS).

Como parte del fortalecimiento operativo de los servicios de salud y en cumplimiento de las disposiciones sanitarias aplicables para su puntual funcionamiento, el titular de la dependencia estatal realizó la entrega formal de este documento que tiene una vigencia de cinco años.

HASTA LUEGO