Esta semana el Instituto Electoral de Tamaulipas (IETAM) asignó 110 millones de pesos a los partidos políticos con registro en el Estado, contra 59 millones que les había asignado el año pasado. Falta lo que el Instituto Nacional Electoral (INE) reparta para gastarse en las campañas a diputados federales.
El presidente del IETAM, Jorge Luis Navarro Cantú, dijo que dicho instituto sólo cumplía con lo establecido en la Ley Electoral, producto de la reforma política del 2014. Tendremos pues, partidos políticos contentos, tras la asignación de los consejeros electorales de Tamaulipas, cuyo sueldo, difundido por ellos mismos el año pasado, asciende a 90 mil pesos mensuales, aparte prestaciones como gasolina, gastos de representación, seguro médico, aguinaldo, etc.
Estas acciones explican por sí solo el desencanto de la sociedad civil hacia la clase política, la poca credibilidad se pone de manifiesto cuando se nos demuestra que el mérito para ser político es simplemente, ser hijo, recomendado o familiar de quienes estén en el poder.
Encima vendrá el ramalazo económico por la caída de los precios del petróleo, algo que sin duda nos afectará a todos. Casualmente al mismo tiempo vemos que las teles que se les entrega a los beneficiarios de la Sedesol llevan en sus cajas la leyenda “Mover a México”, algo que pudiera ser innecesario en un país con altos niveles de pobreza.
Por eso muchos ciudadanos hoy se preguntan: más dinero para los partidos políticos ¿Para qué?