Erase que se era…
En un ejido del Estado, un área rural que brillaba por su actividad
Un buen día se le ocurrió a la comunidad, realizar una Carrera de Burros.
Y cuando dio comienzo este ejercicio, «el sol brillaba en el desierto y el polvo se levantaba en nubes, mientras los burros se preparaban para la carrera más emocionante del año. En la línea de salida, un burro llamado kikin, con un jockey experimentado en su loma se preparaba para enfrentar a su archirival, un burro llamado Loco, conocido por su velocidad y su temperamento salvaje.
Kikin y Loco se enfrentan en un duelo épico.
Justo cuando la carrera estaba a punto de comenzar, un fuerte viento se levantó, derribando la línea de salida y desorientando a los burros, Kikin confundido, se desvío hacia la izquierda, mientras que Loco se lanzó hacia adelante, aprovechando la confusión.Pero justo cuando Loco estaba a punto de tomar la delantera, un pequeño conejo se cruzó en su camino haciéndole tropezar y perder la ventaja. Kikin , mientras tanto, se recupero y se puso a la par con Loco.
La carrera se llevaba a cabo en un valle polvoriento, rodeado de colinas áridas y cactus gigantes que se alzaban hacia el cielo como centinelas.
El sol brillaba con fuerza, proyectando sombras largas y delgadas sobre tierra seca. El aire estaba lleno de olor a polvo, sudor y estiércol de burro.La multitud se arremolinaba en las barandillas , gritando y agitando banderas de colores.En el centro del valle, la pista de carreras se extendía como una serpiente de tierra, con marcas de neumáticos y huellas de marcas de burros «.
Un río seco, con un lecho de piedras y arena ,cruzaba la pista en punto, creando un obstáculo natural para los burros.
Pero existía un secreto que nadie conocía y era muy natural.
Tan Tan