Los niños son inocentes, transparentes en su hacer y decir, su sonrisa y expresión son genuinas, auténticas únicas para cada madre o padre, es por esa característica que los genios de la mercadotecnia recomiendan a los aspirantes a un puesto de elección popular, el retratarse o tomarse la foto con niños pues la frescura y transparencia de los infantes es algo que los candidatos no tienen, al moverse estos con un sinfín de estrategias, intereses y compromisos para ganar el voto.
Quiero rescatar esta originalidad y transparencia de los niños para reflexionar sobre lo que los candidatos a diputados, alcaldes o gobernadores le van a ofertar para que usted se convenza que es la mejor opción para administrar los dineros de los contribuyentes.
¿Ha puesto atención sobre los candidatos que dicen ofertan las mejores propuestas para avanzar en el desarrollo de sociedad?, ¿ha analizado de forma crítica tan solo un discurso de futuro candidato?, ¿ha visto lo transparente que son? Sonarán bofos en sus discursos insignificantes y ambiguos que después de la elección nadie se acuerda, repetirán el famoso estribillo de “la unidad y fortaleza partidista”.
Remember al ahora gobernador de Nuevo León que en campaña era “bronco”, al lanzar flamígeras y tronantes declaraciones en contra de todos los males de los regios y donde su principal arenga era, que iba sobre las raterías del gobernador, en contra del cobro de la tenencia indebida de los autos, de los centros penitenciarios que echan a perder a los infractores de la ley y principalmente a rescatar la seguridad pública.
Pues después de ganar las elecciones y ser gobernador el famoso “bronco” quedó en puras habladas, él tan solo dijo lo que era necesario decir a la gente, lo que quería escuchar, y esto no fue gratis, todo un equipo de campaña lo asesoró, indagaron en la ciudadanía cuales eran sus necesidades y les preguntaron como querían que fuera su candidato y bajo qué circunstancias votarían por él y no por otro. Las respuestas fueron agrupadas y condensadas, el equipo de campaña se lo dijo al candidato y lo presentaron como respuesta a la gente, la gente al ver que “este” candidato si reflejaba en el discurso sus necesidades y sentires, se sintieron más identificados y votaron por “el candidato”.
Y no solo eso, le enseñaron como decir las cosan ante cada auditorio diferente, y a vestirse de acuerdo al público que se dirigía, si estaba con campesino adoptada poses y vestimenta de campesino y les hablaba directo y así por el estilo, cada publico era un ajuste en la imagen y en el discurso.
Los candidatos pagan grandes cantidades de dinero para estar presentes en los medios de comunicación de más cobertura, crean equipos que les trabajan las redes sociales, y también juegan con la famosa propaganda negra para deslegitimar a sus contrincantes y destacarles sus defectos a los contrarios.
Cuentan con todo un buffet de abogados que constantemente están revisando las leyes para estar en el tono jurídico dentro de lo que marca la ley y ver en que se equivocan los contrarios para impugnarlos o descalificarlos con el recurso de la ley en la mano.
Reza el refrán que “Políticos pobres, pobres políticos”, por lo que, los que llegaron a la candidatura tienen un selecto grupo de empresarios que están dispuestos a inyectarle dinero a la campaña “para lo que se necesite”, este pul de negociantes son gente de la alta sociedad y algunos de perfil bajo que ven en el juego de las elecciones una manera de apoyar a su o sus candidatos para seguir en el juego de la política, en donde esperan recuperar su inversión y acrecentarla notablemente.
Los candidatos cuentan con un padrinazgo político, nadie es candidato por sí solo, siempre existe un político de mayor jerarquía que impulsa a sus cachorros políticos para que destaquen y su grupo se fortalezca con más posiciones y sirvan para apuntalar a más políticos a su vez para que siempre continúen los mismos… o más de lo mismo (¿le suena conocido?).
Los operadores del candidato están agrupados en los partidos políticos aunque generalmente operan desde bunkers particulares en diversos puntos de la ciudad, para estar permanentemente asegurando que el candidato crezca y fortalezca sus posibilidades de triunfo, tan solo los candidatos de más jerarquía cuentan con los famosos cuartos de guerra, que generalmente es una oficina en donde se acuartelan literalmente una serie de profesionales de diversas formaciones académicas, en donde están comunicadores, politólogos, abogados, sociólogos, psicólogos y expertos en campañas políticas y es llamado el punto neural de donde salen los principales monitoreos del desarrollo de la campaña política y de lo que se debe incluido o excluir de la campaña que está en proceso para asegurar el triunfo.
Los partidos políticos son las agencias de colocaciones de los políticos entronizados en los más altos puestos públicos y mantienen una línea de mando piramidal, en donde los de mayor jerarquía generalmente imponen a los candidatos y entre ellos se arreglan bajo qué condiciones y criterios es pertinente que fulano o mengano sea el candidato oficial; los parentescos, las lealtades, las pasiones humanas y la pertinencia de las condiciones generalmente determinan al elegido… el chiste es conocer las reglas del juego.
Y después de enterarse de esto ¿usted cree que los discursos arreglados -en sus contenidos y mensajes de campaña al lado de una foto enternecedora de un inocente niño, colono o grupal para vender la imagen de mayoría- van a renacer la esperanza de un cambio de nuestros problemas reales…? Mejor dúdelo o vea en donde encaja su realidad con él o la candidata, y de ese tamaño es su esperanza de una mejoraría en su nivel de vida.