A partir de 1830 en Francia con el surgimiento del régimen de Luis Felipe llamado de igualdad se crea la escuela primaria y el Estado asume la tarea educativa que antes era exclusiva en los primeros años de la familia y posteriormente estaba a cargo de la Iglesia.

La polémica que surgirá es en torno a que moral debería promoverse en la nueva institución: si los principios religiosos o los del Estado cuyos valores eran los heredados de la Revolucion Industrial y del desarrollo de la ciencia Positiva.

La polémica continuará en la medida en que se introduce el positivismo cuya base está en el conocimiento científico por lo que esto hacia 1871 va a derivar al proclamarse la III República Francesa en imponer la nueva orientación hacia la ciencia y la creación de una moral cívica. Lo que permite crear la educación Normal como fundamento de la formación de los menores.

En el caso de México es a partir de la Restauración de la República en 1867 que un hombre llamado Gabino Barreda trae a México estas ideas y Juárez le permitirá crear los diferentes grados escolares y lo más importante crear la Escuela Nacional Preparatoria como formación previa a las Escuelas de Ciencias y Artes que el liberalismo impulsó
contra la visión de la Universidad Real y Pontificia que décadas antes había sido clausurada desde antes de las leyes de Reforma por considerarla: obsoleta, irreformable e infecunda.

De esta manera la educación laica, gratuita y obligatoria en el nivel de primaria se constituyeron en el fundamento de una educación que cumplía de acuerdo a Emilio Durkheim la idea de ser homogeneizadora de la vida social en los primeros años y diferenciadora de acuerdo al nivel y capacidades que alcanzará en materia de conocimiento.

A partir de entonces han existido en el mundo y en México diferentes Reformas Educativas que atienden en todos los casos los siguientes principios básicos que hoy están resumidos en las líneas que plantea la UNESCO desde la posguerra.

Estos principios parten de la idea de que la educación es un proceso formativo que busca integrar en el educando tres principios básicos: aprender a ser, aprender a pensar y aprender a hacer.

Al mismo tiempo se reconoce que la estructura social se reproduce en su división de clases y estratos, por lo que no es factible la igualdad entre desiguales, lo que significa que el libre acceso al proceso educativo en todos sus niveles y modalidades solo es factible si previamente la población ha alcanzado un mayor bienestar, por lo que la sola intención no borra las desigualdades, sino que rápidamente lleva a contrastar entre un discurso pretendidamente igualitario que se suma a la demanda, que no se corresponde con la oferta institucional. Lo que rápidamente nos lleva a la demagogia y al desencanto.

A su vez el desarrollo del conocimiento de las ocho últimas décadas nos habla que el objeto educativo cuyo contenido es el conocimiento técnico y científico se ha desarrollado en periodos cada vez más breves lo que crea una explosión de información y una creciente obsolescencia en materia de saberes, métodos y propuestas educativas, que constantemente reclaman ser desplazadas, junto al personal docente carente de actualización y educación permanente.

Bajo las condiciones actuales promovidas por la Quinta Revolución Científico Técnica en el mundo el rezago educativo es cada vez más dramático, pues impone cada vez un mayor contraste entre la oferta del mercado de trabajo que muestra ya otras necesidades y perfiles, por lo que la mayoría de los oficios, profesiones y quehaceres han desaparecido y muestran su ineficacia como alternativa en la cual el egresado pueda satisfacer sus mas elementales necesidades, por lo que el sujeto tendrá que dedicarse a algo muy distinto de la disciplina en que se ha formado, pues ese empleo ya no existe y no puede satisfacer ninguna expectativa ocupacional. Los mejores ejemplos de ello sería Cuba cuyos mejores cuadros profesionales han migrado al exterior.

Lo anterior también lleva al cuestionamiento operativo de la propuesta educativa de todo Estado Nacional inmerso en el horizonte de la Globalidad pues toda reforma educativa tiene que tener como referencia los nuevos procesos de control sobre el quehacer educativo: en principio del personal docente y administrativo que reclama hoy más que
nunca de una renovación a partir de la evaluación y el desempeño. De una separación de lo sindical como defensa de las condiciones de trabajo, de lo que ha sido hasta hoy el control político administrativo de los docentes y que mantiene postrado al sistema en su conjunto en una parálisis de mediocridad en materia de saberes que sin duda afectará a las generaciones presentes y futuras.

Por si fuera poco el Dr. Juan Prawda experto reconocido internacionalmente ha planteado lo que él denomina los cinco desafíos educativos que serian:

1.- El desafío de la equidad, pues no hay una necesaria correspondencia entre los que por condición socioeconómica llegan a estudios superiores y las capacidades de los sujetos.

2.- El desafío de la calidad educativa en sus contendidos y objetos de investigación lo que reclama desde el rediseño de la currícula, su actualización permanente y acceso a la información hasta el mejoramiento de las condiciones de trabajo y vida de los que laboran para el sector educativo, pues hay que desechar la vieja idea de que un maestro tiene que ser pobre.

3.- El desafío de la calidad que se expresa en el mejoramiento de los sistemas de evaluación de todo el proceso educativo, lo cual nos muestra que México al igual que en la mayoría de instituciones educativas muestra en este plano severas insuficiencias.

4.- El desafío del financiamiento que muestra que frente a la creciente demanda educativa no hay un sistema capaz de hacer llegar oportunamente los recursos para satisfacer las necesidades crecientes y que la voracidad de las burocracias ha creado verdaderos fondos de corrupción.

5.- El desafío de la productividad y la vinculación al mercado de trabajo y a las necesidades sociales, hoy rebasadas por la revolución científico técnica y una problemática que día a día muestra mayor complejidad.

6.- Finamente todo proceso educativo tiene que partir de la participación social y del compromiso entre educadores y educandos base de todo proceso educativo, por lo que plantear una educación como adoctrinamiento servirá tan solo para hacer crecer la inconformidad social.