Ocurrió hace diez días (el domingo 19 de abril) y sin embargo el tema sigue como nota de primera línea en un lugar mediáticamente preferencial; fuese por el hecho en sí mismo o fuese por sus derivaciones en la política electoral mexicana e internacional.
Como le comentamos hace días bajo el encabezado de «Donald Trump encontró la fórmula», las incursiones de personal de la CIA norteamericana en territorio mexicano ocurren desde el año de 1947, cuando nació esa dependencia especializada en el espionaje y que desde entonces es una magnífica fuente de información politica del resto del mundo para alertar al gobierno «gringo» en
turno.
La actitud de algunos izquierdistas trasnochados mexicanos (que afortunadamente quedan menos cada sexenio) exigiendo «juicio político» a la gobernadora de Chihuahua «por permitir la incursión de personal de la CIA en operaciones contra el crimen organizado en México» (si fuera de MORENA la gobernadora ya le hubieran edificado sendos monumentos en las cámaras legislativas federales), esa postura fingida de rechazo no muestra mas que lo mezquino de la clase política de «izquierda» que con la presión política sobre la gobernadora Maru Campos, disfraza su ya no tan oculta complicidad con los malosos.
Es sin embargo otra derivación del tema lo que hoy me ocupa: las reacciones (espontáneas e inducidas) en contra de Maru Campos panista de sangre auténticamenente «azul», no han hecho mas que comenzar a configurr a una futura candidata presidencial.
La «ilegal» intervención de personal «gringo» en operativos nacionales, se entiende que sin la autorización formal y expresa del gobierno federal mexicano, por un lado es condenable desde el punto de vista de un nacionalismo auténtico, sin manipulaciones partidistas; sin embargo…
—Seria saludable para ayudar a normar nuestro criterio, pedir la opinión de los familiares de los mas de TRES CIENTOS MIL mexicanos que han perdido la vida desde el año 2018 con la política de «abrazos, no balazos».—
Pero por las dimensiones del campamento destruido y que fungía como fábrica de proporciones industriales de producción de drogas sintéticas (sólo Dios sabrá cuanto tiempo tenía funcionando y la autoridad ciega, sorda y muda), es inevitable razonar que se trató de un auténtico golpe al negocio de los malosos.
El ciudadano mexicano de a pie, aquel que nada le interesa la política partidista o sea el 99 % de los mexicanos, aplaude «los calzones» de la gobernadora de Chihuahua aunque haya procedido «en contra de la ley».
La gente inteligente de MORENA-GOBIERNO, porque debe de haber algunos, ya percibió la realidad:
La gobernadora de Chihuahua, SÍ SABE como atacar frontal y efectivamente a los malosos desmantelando su infraestructura criminal y no solo con saliva.
A la vez la decisión de Maru de entrarle al problema con realismo y efectividad, sin proponérselo ella misma pero le está generando y le seguirá generando… SIMPATIA POLÍTICA FUERA DE CHIHUAHUA.
Si quienes asesoran a la presidenta CSP quieren en verdad ayudar a SU patrona, lo que procede es claro:
Voltear la página en el affaire CIA-MARU-CSP.
El presidente Trump, con todo y sus claro-oscuros, le dispensa mayor apoyo político a la gobernadora de Chihuahua que a la presidenta de México: que vea….. quien quiera ver.