Como desde hace tiempo no se veía, después de que en el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador hubo una relación complicada con la IP, empresarias y empresarios retomaron el diálogo y el acuerdo con el gobierno federal y acudieron al Museo Nacional de Antropología para dar una especie de espaldarazo a la presidenta Claudia Sheinbaum en la presentación de Plan México.

En la explanada se observaron besos, abrazos, reencuentros y apretones de manos. Era como un “borrón y cuenta nueva” con el gobierno de la primera mujer presidenta del país. Funcionarios de todas las dependencias, dueños de algunos medios de comunicación y empresarios departieron un momento de unión “por el bien México”. Era el poder económico retomando el camino con el poder político.

Claudio X. González, presidente de Consejo de Administración de Kimberly Clark México y quien no ha sido bien visto ante la 4T, sorprendió con su presencia, pese a que la mandataria ha señalado a su hijo como “junior” y “jefe del PRIAN”.

Había convocatoria. La jefa del Ejecutivo federal convocó a los empresarios más importantes del país y, en un breve mensaje, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, señalaba que el plan es como “la carta de navegación de México para la nueva era”. Ahí, el secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, exponía que China elevó su participación en el comercio mundial de 2000 a 2023 en 12 puntos porcentuales, mientras Norteamérica perdió participación.