REYNOSA,  Tam.-Al ritmo de la Banda «La Elegida», Reynosa le dio la bienvenida al doctor Américo Villarreal Anaya en la cuarta Plaza de la colonia San Valentín, donde se reunieron unas tres mil personas para apoyar el proyecto que encabeza rumbo a la gubernatura.

En esta colonia que vive desde hace más de 15 años algunos de los problemas más severos como la inseguridad y falta de servicios básicos, el candidato común de «Juntos Hacemos Historia en Tamaulipas» se comprometió a recomponer este lugar que da cobijo a las familias más pobres de esta ciudad fronteriza.

Aquí, donde los padres y madres de familia han perdido a sus hijos e hijas por la delincuencia,  se siente la necesidad de apoyo y de respuesta inmediata para resolver desde las fugas de aguas negras hasta las desapariciones de algún integrante de la familia.

La atención está puesta en la esperanza de la transformación. En sus rostros se observan las marcas de la edad y también las de la preocupación, en su mayoría batallan para sacar el día a día a pesar de que es frontera y los sueldos son más altos.

Aquí ya al caer la noche el doctor Villarreal Anaya les dice: «Tamaulipas tiene mucho potencial pero no le han hecho justicia a su gente» y es que hay áreas que tienen su vocación,  pero no es aprovechada, como debería.

Aquí las oportunidades no llegan porque no han querido los que hoy ostentan el poder, enfatizó el candidato común de los partidos MORENA-PT-PVEM, quien les pidió reflexionar su voto en esta oportunidad histórica de cambiar el rumbo de Tamaulipas el 5 de junio.

A las nueve de la noche sonó el Himno Nacional Mexicano, con la mano en el corazón y descubierta la cabeza, los reynosenses refrendaron el apoyo al doctor Américo quien al final se acercó a las mujeres de hasta adelante que llevaron su porra bien organizada. Eran las «Mujeres Vitamina» y el colectivo «¡Claro que se Puede!»,  que acompañaron al doctor y a su esposa la doctora María de Villarreal en toda la gira por San Fernando, Valle Hermoso y Reynosa. Su recompensa por la espera fue un abrazo, la atenta escucha a sus demandas y la selfie de rigor.
En tanto que para el doctor la recompensa fue el apoyo y el cariño recibido, y las felicitaciones a su esposa a quien celebraron su cumpleaños con la entrega de un ramo de flores y música con mariachis.

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