Por José Gregorio Aguilar

Por cada tres nuevos matrimonios se registra un divorcio, estadística que refleja el desinterés de los jóvenes por formar un hogar y una familia, pues ya no lo consideran como un proyecto de vida ni una fuente de estabilidad y de relaciones afectivas a largo plazo,  alerto la organización civil Conciencia y Participación (Conparticipación).

“Aunque la población va aumentando, el número de jóvenes que se sienten con el valor de emprender una familia de establecer un hogar casándose es cada vez menos. Entonces el matrimonio ya no se considera como un proyecto de vida para los jóvenes ya no se valora como fuente de estabilidad y de relaciones significativas en el tiempo”.

De hecho, la promoción y la eventual aprobación del aborto es una de varias acciones que se están realizando para afectar a la familia. Este complejo tema está avanzando en todo el país reconoció Marcial Padilla, luego de exponer estas dramáticas estadísticas.

“Entre 1985 y 2019 hubo incremento de 369 por ciento en número de disoluciones familiares o divorcios y en el 2020, hubo más de 27 divorcios por cada cien nuevos matrimonios, o sea 1 divorcio por cada 3 matrimonios;  entonces sí hay que volver a confiar en la familia, volver a recuperar que los ciudadanos tomemos las decisiones por nosotros no permitir que grupos pequeños disuelvan o controlen las familias”.

El presidente de Conparticipación, dijo que el origen de esa afectación proviene de algunos grupos que han logrado infiltrarse en la toma de decisiones de los gobiernos o en los poderes judicial y legislativo a través de los cuales van imponiendo una agenda que busca disolver las relaciones y los vínculos familiares pero también que busca quitarle autoridad a los padres.

“Busca que el gobierno controle a las familias a los niños y le quite a los padres la posibilidad de ser los primeros educadores de sus hijos que va convirtiendo a los niños en experimentos de laboratorios, experimentos sociales donde no solo juegan con sus emociones sino con su misma identidad e identidad sexual”.

Cabe recordar que ya 9 entidades despenalizaron el aborto. En 2007 lo hizo la ciudad de México, en 2019, Oaxaca; en 2021 Hidalgo, Veracruz, Baja California y Colima mientras que en el presente 2022, lo hicieron Sinaloa, Guerrero y Baja California Sur; estos últimos despenalizaron el aborto después del fallo de la Suprema Corte de Justicia de 2021, en el que declaró inconstitucional que se castigue a la mujer que cometa aborto.

“También tienen la visión de  arrebatarle al ser humano el primero de sus derechos en el momento en que es más vulnerable que es el derecho a la vida, cuando está en el vientre de su madre. Estamos viendo que esto va dejando una huella en la sociedad y se nota en el debilitamiento de la familia y la inestabilidad de los núcleos familiares, tenemos muchos problemas como familias en el país y esto va afectando y se va notando”.