Por: Alejandro Echartea

“Pos yo supe que lo iban a arreglar del Ayuntamiento pero eso fue hace ya unos años y pos así sigue”, dice doña Vero distraídamente mientras amasa una gordita de maíz entre las manos a la pregunta de su opinión sobre el estado en que se encuentra la vieja Estación del Tren.

Es domingo por la tarde en el barrio de la Estación en donde las vendedoras ofrecen sus antojitos a sus ya acostumbrados consumidores, “yo tendré aquí unos seis años y me acuerdo que el alcalde… -¿Eugenio?-… ¡no! Álvaro, Álvaro Villanueva  fue el que dijo que iba a rescatar la Estación pero nomás no…”.

La vendedora de comida apunta que desde aquella ocasión no ha sabido de algún nuevo intento para salvar el histórico inmueble, “…dicen que este edificio lo inauguró don Porfirio Díaz…”.

En realidad otras fuentes apuntan que la primer locomotora en transitar por esta ciudad lo hizo en el año de 1890 en su largo recorrido entre el puerto de Tampico y la ciudad de Monterrey, la inauguración de los edificios de la Estación –oficinas, talleres, tanque de agua y dormitorios de los trabajadores- fue en el año de 1893 los cuales duraron en funcionamiento por más de un siglo y fue hasta el año de 1898 cuando el ex presidente Porfirio Díaz inauguró el antiguo sistema de ferrocarril urbano a tracción animal de esta ciudad que iba desde la Estación del ferrocarril hasta el panteón pasando por la calle Hidalgo.

La Estación se encuentra ubicada en el kilómetro 235 de la línea ‘M’ (Tampico-Monterrey), las instalaciones han ido cayendo en desuso tras su privatización culminada por el ex presidente Vicente Fox Quesada luego de que su antecesor –Ernesto Zedillo Ponce de León- iniciara su desincorporación del sistema ferroviario en 1997.

“Hace como quince años que dejó de pasar por aquí el último carro de pasajeros”, recuerda nostálgicamente don Emilio Solís Rodríguez, trabajador de ferrocarriles desde 1993. La duración del trayecto entre Ciudad Victoria y Monterrey era de casi 8 horas, no obstante, el pasaje era muy económico -15 pesos por persona-, por lo cual era el medio de transporte de los campesinos y trabajadores más pobres.

“Recuerdo que de Tampico a Monterrey salía el tren con dos carros de pasajeros y de regreso ya nada más venía con uno… ahora ya nada más se usa la máquina para transportar mercancías o maquinaria pesada”.

Al igual que la vendedora de alimentos el veterano trabajador de ferrocarriles recuerda que en alguna ocasión representantes de los dueños de la empresa visitaron el edificio de la Estación acompañados por las autoridades municipales para tratar el asunto de la donación del inmueble al Ayuntamiento no obstante estas pláticas nunca se concretaron.

“Es un edificio muy bonito y da cosa verlo así, tan viejo y deteriorado”, agregó otro trabajador quién rechazó identificarse, “lo que yo me pregunto es ¿porqué las estaciones que quedan de Cadereyta para allá sí están bien conservadas?”.

Apunta que la empresa Ferromex –la cual cuenta con una concesión de 50 años- es la responsable de darle mantenimiento a las vías del ferrocarril así como a 50 metros a su alrededor lo cual incluye instalaciones y edificios comprendidos en ese diámetro, “pasando al estado de Monterrey –SIC-, Nuevo León, tiene bien enmallados los edificios, las estaciones, ¿por qué aquí no hace lo mismo?, de perdido así se conserva un poquito más el edificio ese”.

La Estación fue edificada en terrenos cedidos por el ayuntamiento de Ciudad Victoria a la antigua compañía Ferrocarriles Nacionales de México –FNM- del tramo Monterrey-Golfo según escritura de fecha 26 de mayo de 1890 y el edificio se encuentra comprendido en el Catálogo Nacional de Monumentos Históricos del INAH con ficha 280410010012.

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