Por José Gregorio Aguilar

Los vendedores informales del primer cuadro de la ciudad descartaron abandonar esta actividad para dedicarse a otra cosa que les deje mejores ingresos.

Aunque el panorama no es muy positivo, y los comerciantes de la vía pública no se han podido recuperar económicamente, todavía no se llega al extremo de tomar esa decisión, dejó en claro Paulino Cortez.

Señaló que los vendedores son personas que todos los días tienen que salir a trabajar, a instalar sus puestos y ofrecer sus productos y mercancía  a la gente que recorre las calles de la zona centro, de tal manera que si no venden tampoco hay ingresos.

El dirigente de los comerciantes informales reiteró que aún sus compañeros no han caído en la desesperación y tomar la decisión de cerrar sus puestos para dedicarse a otra actividad o salir de la ciudad a buscar otra clase de trabajo.

“Fíjate que no, hasta ahora no llegamos a ese extremo porque si es doloroso que el padre deje sus hogares para buscar ingresos y cumplir con sus obligaciones y gastos, ojalá y no lleguemos a eso. Si hay muchos sectores que están optando por otras opciones, como vender comida, es lo que dicen pero nosotros estamos trabajando aquí y  echándole ganas”.

Señaló que la mayoría son padres de familia con muchas obligaciones económicas por lo que no es tan fácil dejar el comercio para buscar otras oportunidades.

Recordó que parte de su caída económica tiene su origen en la pandemia del Covid-19 y las restricciones y limitaciones que tuvieron que cumplir quienes se dedican a la venta en la vía pública ya que ante todo se trataba de preservar la salud evitando contagios de este virus que aún sigue circulando.

“Estamos trabajando a ver si se compone Dios quiera ya con el regreso a clases presenciales y algunas fechas festivas  como que se incrementa como quiera la movilización y las ventas”,