Por Gregorio Aguilar

Ampliar tres semanas el calendario escolar vigente para concluir el 28 de julio no sirve de nada ya que las últimas semanas de clases los niños prácticamente no hacen nada, se dedican a estudiar para presentar exámenes, repasar y jugar, afirmó Leopoldo García López.

          El presidente de la  Federación Nacional de Asociaciones de Padres de Familia (FENAPAF) se pronunció en tal forma luego de que la SEP modificó el calendario escolar 2022-2023 poniendo como pretexto la pandemia del Covid-19, tiempo durante el cual los niños “perdieron”, clases y conocimientos.

          “De hecho desde finales de mayo empiezan a repasar  las asignaturas porque ya terminaron con su plan de estudios”.

          Esa decisión unilateral, reiteró, no tendrá impacto en el aprendizaje de los niños ya que como todos saben, desde que inicia el mes de junio los niños en sus grupos ya concluyeron con el plan y programa de estudios por lo que se están preparando para sus exámenes y el resto del tiempo se supone lo dedican a repasar.

          “No beneficia en nada, los planes y programas ya están incluso en todos los estados a los maestros ya les pidieron las evaluaciones a los maestros y la SEP ya tiene todo para expedir boletas y certificados”.

          La Federación reporta que en la mayoría de las entidades federativas se han registrado muchas manifestaciones de rechazo a la modificación del calendario escolar y buscan que la SEP de marcha atrás a estos cambios pues ni siquiera existe un programa, proyecto o estrategia a seguir para hacer que esas tres semanas sean exitosas académicamente hablando.

          El argumento es que, además de que durante todo ese tiempo de adversidad provocado por la pandemia, los maestros sí trabajaron y de hecho más que en temporadas normales, prolongar por tres semanas la asistencia de los alumnos no mejorará su aprendizaje, ya que ni siquiera hay un plan o estrategia planeada para ese fin.