AMSTERDAN.-Arjen Robben no se siente como un villano ni mucho menos después de la acción que generó que le marcaran un penalti a favor ante México, que terminó por ser el gol con el que Holanda eliminó al Tri del Mundial Brasil 2014.

El jugador de la ‘Oranje’ toma con filosofía cuando, por parte de la prensa mexicana, se le pregunta por esa acción. No se molesta ni evita dar respuestas, simplemente piensa que ya es algo del pasado que la afición mexicana debe superar, aunque al final considera que de igual modo el penalti marcado fue bien señalado por el árbitro Pedro Proença.

«Es una cosa chistosa en el deporte y en el futbol, cuando la gente pierde se queda decepcionada, enojada, frustrada y es normal, pero algunas veces la gente no es objetiva y creo que en el primer tiempo debieron haber marcado penalti de todos modos.

«Es deporte, es futbol y creo que era penalti, el árbitro pensó lo mismo y si pierdes siempre vas a pensar que no era penalti», aseveró el también futbolista del Bayern Munich.

Ya con el paso de los meses, Robben piensa que lo más sano es únicamente enfocarse en lo que viene y no quedarse atrás en una jugada que entiende que fue controversial, aunque sostiene que igual fue bien marcada y que Holanda ganó con justicia.

«Jugaron muy bien (los mexicanos), fueron agresivos, controlaron muy bien el primer tiempo, en el segundo anotaron en el 0-1 y fue totalmente merecido, luego cambiamos el sistema y no tuvieron respuesta ante ello, por lo que fuimos mejor equipo y creamos las oportunidades con lo que ganamos», recordó.

Sobre si esa acción lo ha marcado como un jugador que trate de engañar a los árbitros, desestimó esa posibilidad, pues se siente tratado igual que cualquier futbolista por los silbantes.

El futbolista del Bayern, después de todo, entiende que en México es bien conocido y hasta se preocupa por saber si es en el buen sentido o en el malo. Todo eso por si algún día el destino o unas vacaciones lo llevan a visitar al país, para lo que cree que sería prudente que la afición mexicana no recordara más dicha acción.

«Tal vez sea bueno ir en algunos años, una vez que la gente ya lo haya superado y ni esté enojada conmigo, pero sé que es un país hermoso y sería lindo visitarlo. Siempre será un buen lugar para visitar», dijo.