El Secretario General de Gobierno, Herminio Garza Palacios, informó que los delincuentes son los hermanos Christian Emmanuel y Alejandro Atkinson Aguirre, además de Neftalí Gómez Esquivel y Emanuel Zúñiga Raygoza, quienes fueron detenidos a bordo de una camioneta Ford Expedition color guinda, sin placas, por circular en actitud sospechosa y con las luces apagadas.

Luego de que el grupo de coordinación Tamaulipas diera detalles sobre el tema, Herminio dijo que la detención de los cuatro delincuentes se dio en el crucero de la Avenida Vizcaya y Calle Tres de la Colonia Lucero de esa ciudad fronteriza; al ser sometidos a revisión, se les encontraron y aseguraron tres armas largas con sus respectivos cargadores abastecidos, además de otros cuatro cargadores.

Según el abogado Garza Palacios, los detenidos declararon de propia voz que tuvieron participación en el ataque al convoy de la presidenta municipal de Matamoros, indicando que se trató de una confusión porque supusieron que los escoltas eran integrantes de un grupo delincuencial contrario y que serán puestos a disposición del Ministerio Público de la Federal.

Garza Palacios insistió con vehemencia afirmando que la detención de los cuatro delincuentes fue resultado de una respuesta inmediata por parte de las fuerzas federales y estatales, precisando que la confesión de los implicados descarta un posible atentado contra la presidenta municipal Leticia Salazar Vázquez, cuyos escoltas resultaron ilesos.

Aún aceptando que no haya sido un atentado contra Norma Leticia Salazar, es poco afortunado que un funcionario estatal del nivel del abogado mencionado, intente minimizar la agresión contra una alcaldesa tamaulipeca cuya independencia respecto al gobierno tamaulipeco ha abonado para la existencia de una relación (cuando menos) ríspida Estado-Ayuntamiento de Matamoros.