Si ves que tu hijo o hija se rasca la cabeza, quizás debes preocuparte, pues es posible que al acercarte a mirar su pelo lo veas repleto de liendres y piojos.

Los piojos son unos parásitos que viven en la cabeza de las personas y se alimentan de pequeñas cantidades de sangre. Se trata de unos insectos sin alas incapaces de volar o saltar, aunque sus patas les permiten adherirse firmemente al pelo y desplazarse con rapidez.

 

 

Cuando los piojos se adhieren en el pelo de una persona, comienzan a depositar liendres, que son sus huevos, iniciando una nueva generación de piojos. Se conoce como pediculosis a la infestación por piojos, y se trata de una patología común en niñas y niñas.

Contagiarse de piojos es algo fácil, especialmente en niñas en etapa escolar, pues el contagio se produce por contacto directo entre cabezas, porque los piojos ni saltan, ni vuelan, como cuentan algunas leyendas.

Sin embargo, no solamente se contagian en el colegio pues también son comunes en campamentos, granjas escuelas o en otras actividades colectivas en las que están involucrados los niños.

El síntoma principal de la infestación es el picor y suele aparecer durante la propagación de los piojos.

Desde la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) advierten que existen muchos mitos acerca de estos bichos. Por ejemplo, son muchas las personas que aseguran que, para evitar el contagio por piojos, es necesario llevar el pelo sucio.

Es cierto que los piojos se adhieren mejor al pelo limpio, aunque hay que recalcar que la falta de higiene favorece infestaciones más graves e infecciones añadidas. Por tanto, cuando lavamos el pelo y lo peinamos, nos deshacemos de diferentes parásitos, disminuyendo la infestación. En definitiva, es mejor llevar el pelo limpio que sucio.

¿Funcionan los tratamientos caseros para eliminar los piojos?

Otra de las creencias comunes de los piojos es sobre la cantidad de remedios caseros que existen para combatirlos. Es común utilizar aceites esenciales como el del árbol del té, aceite de coco, vaselina o mayonesa para eliminar estos bichitos.

Los expertos de la AEDV insisten que estos productos “actúan asfixiando al piojo, pero parecen tener menor eficacia que los pediculicidas químicos clásicos”. Además, algunos aceites esenciales pueden irritar la piel y suelen ser difíciles de retirar.

Vinagre para eliminar los piojos: ¿mito o realidad?

Otro de los productos estrella para acabar con los piojos es el vinagre. La mayoría de personas cree que es conveniente utilizarlo para deshacerse de estos parásitos.

Pues bien, el vinagre sí puede llegar a funcionar, aunque la eficacia es limitada y se necesitan altas concentraciones de producto para que sea algo útil, por lo que existe una posibilidad de irritación de la piel.

Concretamente existe un estudio que ha analizado el posible efecto antipiojos de remedios caseros como el vinagre, el aceite de oliva, la mayonesa, la mantequilla o la vaselina.

La investigación concluye que todos estos productos tienen una “escasa eficacia” frente a la pediculosis. Los resultados aseguran que “solamente la vaselina acabó con un número considerable de piojos, y ninguno de los remedios evitó que el parásito se reprodujera”.

Desde la Academia Española de Dermatología y Venereología recalcan que el vinagre puede ayudar a deshacerse de las liendres, pero utilizarlo directamente sobre el cuero cabelludo puede provocar quemaduras y otras reacciones dermatológicas no deseadas.

Por tanto, siempre debe usarse “diluido en agua y en ningún caso ha de permanecer en contacto con la piel durante un tiempo prolongado”.

En definitiva, los expertos afirman que “erradicar los piojos no es tarea sencilla”, aunque existen tratamientos pediculicidas químicos bastante eficaces con altas tasas de eliminación, tanto de los piojos como de las liendres.