Beber café tiene un aura romántica, culturalmente se asocia a la reflexión, al trabajo, al desvelo, a un momento agradable o a la mañana, ya sea entre amigos, con pareja o solos siempre resulta en un acompañamiento imprescindible para aquellos que lo consumen.

Tomar café tiene sus horas, pues no querrás andar en la cama de vuelta en vuelta sin poder conciliar el sueño y llegar al trabajo o escuela como un zombie.

Sin embargo, hay otras personas que prefieren o evitan tomar café dependiendo de si es verano o invierno, es decir, si hace calor o frío. Seguro habrás escuchado de algún pariente o amigo decir que esta bebida quita el calor pero ¿es realmente cierto? Los hermosillenses vamos a querer saber esta información por las tremendas temperaturas que se viven en el municipio.

Antes que nada, el café caliente es más sano, pues de esta manera es rico en antioxidantes, lo cual lo hace beneficioso para el organismo porque ataca moléculas inestables y perjudiciales, evitando que las sanas se degeneren.

Por otro lado, tomar café frío ha llegado a ser muy popular; además de su rico sabor resulta ser refrescante e incluso más saludable que otros refrescos.

El café se consume en todos los meses del año, pero se ha convertido en una especie de “sabiduría popular” que sea uno de los remedios más comunes para mitigar la sensación de calor en el cuerpo.

Puede que para los no enterados, hasta parezca irrisorio tomar café caliente en verano, pero es algo real, beberlo cuando hay un clima con altas temperaturas, ayuda a que el cuerpo regule su sensación térmica produciendo un efecto de refrigeración natural con el sudor.

Para dejarlo de manera simple, genera balance entre el cuerpo con el clima; cuando empezamos a sudar, en realidad es un mecanismo de defensa para mantener la temperatura en grados saludables para el cuerpo.