Salma Hayek aun no habla con fluidez el francés, a pesar de que lleva cinco años pasando largas temporadas en el país de su millonario esposo, François Henri-Pinault.
Hayek reconoció que su hija Valentina Paloma es quien algunas veces le traduce, porque la pequeña de casi 6 años ya domina la lengua natal de su padre.
“Llevo ya cinco años en París, y todavía no puedo hablar francés. Es bastante humillante», confesó la veracruzana a una revista británica.
Pero Hayek fue más allá. Reveló que su hija se burla de su acento y el de su padre al hablar las otras lenguas: “Vale ha desarrollado un talento para imitar acentos, y suele imitar mi acento y el de mi marido en inglés, que están muy marcados por nuestras lenguas maternas, y como ella no tiene ningún acento al hablar inglés, siempre se ríe de nosotros”, aseguró.
