La cantante está segura de que fue el hecho de que sus padres la trataran exactamente igual que a sus hermanas lo que le ayudó a mantener los pies en la tierra en su infancia

A diferencia de muchas otras estrellas juveniles, la cantante Dulce María nunca disfrutó de una educación o un trato diferente al que recibían sus hermanas por parte de sus padres únicamente por el hecho de ser famosa, lo que desde su punto de vista le ayudó a que la popularidad no se le subiera a la cabeza ni siquiera cuando entró a formar parte del grupo RBD.

«Empecé hace 25 años, cuando yo tenía 5. Los valores me los han inculcado toda la vida, no es algo nuevo. Es mi educación, mi cariño, amor y apoyo y que (mis padres) siempre me trataron como a cualquier persona. Los valores y educación que me dieron son los mismos que le dieron a mis hermanas, yo no era especial. Siempre me mantuvieron con los pies en la tierra y me enseñaron a trabajar limpiamente por lo que quería. Y a prepararme, a ser humilde y agradecida», explica la intérprete en el número de marzo de la revista Kena.