Travis Kelce siente orgullo desde hace mucho tiempo por su capacidad para mantener el equilibrio entre su vida personal y su vida profesional.

Pero esa habilidad se ha puesto a prueba en las últimas semanas.

Desde que la incipiente relación del tight end estelar con la superestrella del pop Taylor Swift salió a la luz poco antes del partido de los Chiefs de Kansas City contra los Bears de Chicago el mes pasado, Kelce se ha convertido en un astro de primera categoría por derecho propio. Se enteró de eso cuando los paparazzi vigilaron el apartamento de Swift en Nueva York la semana pasada, capturando el momento en que salió la mañana antes de que los Chiefs jugaran contra los Jets, mientras otros fotógrafos habían estado observando su propia residencia en el área de Kansas City.

“Estamos aprendiendo con los paparazzi tomando fotos por todos lados”, admitió Kelce. “Pero eso viene con lo otro. Solo tienes que seguir viviendo y disfrutando los momentos”.

Ninguno de los dos ha hablado mucho sobre su relación y Kelce no entró en detalles cuando charló con los medios por primera vez en semanas. Pero dado que Swift ha aparecido dos veces en una suite para ver jugar a Kelce, incluso junto a su madre Donna Kelce, es fácil ver por qué ha habido un enfoque tan intenso en el dúo.

AMBOS SON EXITOSOS

El momento no podría ser mejor para los dos. Kelce cumplió 34 años el pasado jueves y está mucho más cerca del final de su carrera que del comienzo, y la mayor fama adquirida recientemente sin duda ayudará en su carrera posfutbol.

Swift está en un receso de su gira Eras. Una película sobre la gira comenzará a proyectarse en al menos 8 mil 500 cines en 100 países la próxima semana. La cadena de cines AMC Entertainment Holdings, que tiene su sede en los suburbios de Kansas City, dijo que había vendido más de 100 millones de dólares en entradas anticipadas y produjo los mayores ingresos por entradas de un solo día de su historia.

Cuando se le preguntó si Kelce estaba sorprendido por el repentino interés en él y su relación con Swift, respondió: “Es mundial, hombre, mundial. Seguramente se ha magnificado”.