La cantante Lizzo, de 35 años, ha sido demandada por tres de sus antiguas bailarinas, Crystal Williams, Arianna Davis y Noelle Rodriguez, a cuenta del trato denigrante y abusivo del que habrían sido víctimas durante el tiempo en que trabajaron para la cantante.

Las demandantes aseguran que la estrella del pop, cuya propuesta artística gira en torno a la necesidad de promover una actitud positiva ante la diversidad corporal, les forzó a realizar actos de naturaleza sexual y les humillaba continuamente precisamente por su aspecto físico, según se desprende de los documentos remitidos al tribunal y de los que se ha hecho eco el portal de noticias Page Six.

Las dos primeras señalan que fueron despedidas por la artista, mientras que Rodriguez decidió desligarse profesionalmente de ella a causa del “ambiente tóxico” que habrían creado tanto la intérprete como su equipo de confianza. Como ejemplo de esta dinámica tan humillante, estas profesionales recuerdan que, en el marco de un viaje de trabajo a Ámsterdam, Lizzo les habría “presionado” para intimar con mujeres desnudas y utilizar juguetes sexuales durante una salida nocturna por el barrio rojo de la ciudad.

“La situación se fue de las manos. Lizzo animó a sus compañeros a tocar a las bailarinas, que estaban desnudas, a atrapar consoladores que salían disparados de sus vaginas y a comer plátanos que sobresalían de las vaginas”, reza uno de los párrafos más llamativos de la demanda presentada este martes en Los Ángeles.

SE UNEN OTRAS MUJERES

Solo unas horas después de que se conocieran públicamente estos supuestos hechos, tres excolaboradoras de Lizzo han salido a la palestra para respaldar el terrible testimonio de sus excompañeras. Se trata de la bailarina Courtney Hollinquest, la exdirectora creativa de la artista, Quinn Wilson, y la realizadora de documentales Sophia Nahli Allison.

La primera ha compartido en sus “stories” de Instagram la captura de una de las noticias que han informado de este asunto y ha añadido que, pese a que ella no forma parte de la acción judicial, puede corroborar con su propia vivencia lo que sostienen sus excompañeras. “A modo de clarificación, yo no soy parte de esta demanda, pero esta fue básicamente mi experiencia. Un aplauso para las bailarinas que han tenido el coraje de sacar esto a la luz”, ha escrito en su publicación.

Nahli Allison ha sido mucho más explícita a la hora de rememorar su etapa con Lizzo, describiéndola como una mujer “arrogante, egocéntrica y desconsiderada”.

“Mi espíritu me dijo que saliera corriendo de ahí, y me alegro de haber confiado en mi instinto”, ha revelado Allison.