Los usuarios de redes sociales han quedado cautivados con una muestra de solidaridad que ha tenido lugar en Tokio (Japón): algunos de sus ciudadanos han fabricado un chaleco semejante al que emplean los integrantes de la Marina Armada de México y se lo han puesto a la estatua del perro Hachiko.
Hachiko fue un perro de raza akita que nació en 1923 al que las autoridades japonesas inmortalizaron con una estatua de bronce por la nobleza que tuvo con su amo, el profesor Eisaburo Ueno, a quien esperó durante nueve años sin saber que ya había fallecido.


Diversos ciudadanos mexicanos han exigido que se erija un monumento en honor a Frida y a los héroes de cuatro patas que les devolvieron la esperanza tras el desastre que provocó el movimiento telúrico: Titán, Evil, Rex, Kannab, Balto, Akasha, Oporto, Eco, Obi-Wan, Dean, Camilo y Shira.