«En un rincón del alma» , dice la canción que interpreta Alberto Cortez en un bar azul de la frontera de México con los Estados Unidos. Era desde ahí, desde un rincón del establecimiento, en penumbra, desde donde salió la voz que anunciaba el sitio de su procedencia: desde un rincón del alba. Un hombre canta, su voz es gruesa, aguardentosa y salpicada por el óxido y la arenisca fronteriza de los recuerdos.
En un rincón del sitio desconocidos, amontonados todos están también los días perdidos. Los días a oscuras del cuarto, en el silencio ahogado por un gato. En el rincón del universo están los instantes muy sonrientes, los locos momentos en soledad sin que nadie se dé cuenta, ahí viven las cosas temporales únicamente. Como todo.
Cuando hace frío dice la gente que el viento se mete por los rincones. El frío extremo es un viaje muy corto, pues antes de la hipotermia llegas a casa y pones una rola para bailar, un cumbión bien loco y te repones, contestas los mensajes y todo.
En un rincón del cosmos un hombre bajo una bombilla lee un libro que al ser leído de esa manera huye del escenario. Mientras estoy en el rincón de una cantina, oyendo la canción que yo pedí, me están sirviendo ahorita mi tequila, y ya va mi pensamiento rumbo a ti.
En un rincón del pasado está la muñeca fea de Cri Cri, el grillito cantor. En ese rincón donde se apasiguan objetos que llegan rodando, donde concluye un camino, una esquina con ángulos de 90 grados, existen retazos de tela, oyín de un tornillo suelto, borutas de algodón, estepa campirana y microscópica, cuya vida no se observa a simple vista.
En un rincón de su habitación y de la familia estaba Kafka escribiendo libros, los cuales antes de su partida pidió a su mejor amigo los quemara. Arrinconado por la historia, el amigo no quemó los libros.
En ese mismo rincón donde los boxeadores son derrotados, Julio César Chávez acostumbraba vencer esa adversidad para aplastar apabullantemente al adversario, fuera quien fuese. El rincón es también un refugio, por sí mismo podría resultar una estrategia, una trampa sencilla cuando no queda de otra. Una simple canción, por supuesto, aunque fuera cantada por Alberto Cortez, un día de la vieja memoria de la vida.
En un rincón imaginario, creo yo, deben estar agazapados los grandes misterios de la humanidad, no lo sé de cierto, pero ahí debe haber de todo, incluso las mentiras temiendo ser descubiertas u obligadas a salir por la temeraria escoba. Habrá basura minúscula de los maravillosos años 20s, también, creo yo, una de las mejores épocas del mundo.
Ahí están los discos de vinilo, que poco a poco, en seguida del aparato toca discos se fueron llenando de modernidad. Hoy son artículos vintage, son piezas de colección los discos grabados por Roberto Jordán. En la esquina contraria suele estar la escoba lista para entrar al relevo en caso de ser necesario.
«En un rincón del alma guardo aquel poema que me dejó tu adiós» . Y es que la memoria no pregunta, trabaja parejo y no cumple antojos, de modo que ahí en el rincón oscuro del inconsciente queda el recuerdo y sale cuando le viene en gana, cuando uno está más de bajada viene a dar la vuelta.
En el rincón con todo esto está la telaraña perfecta. La araña es propietaria de una estrategia de sobrevivencia. De ese rincón ella es la silenciosa dueña, y su base politica y psicológica está en el miedo de ambos bandos. Hasta ahí, bajo la cama de su cuarto- que para él debió ser una calle ordinaria- debió llegar Kafka, creo yo, con sus dedos ya de escarabajo a punto de caer en la trampa. A punto de escribir «La Metamorfosis» desde un rincón de su alma.
TENGO OTROS DATOS


Llama Claudia Sheinbaum a cerrar filas y a defender las conquistas del pueblo»Cerramos este 2025 con la celebración histórica de siete años de transformación. Defendamos juntos las conquistas del pueblo este sábado 6 de diciembre en el Zócalo de la Ciudad de México» .
HASTA LUEGO