En los restaurantes de postín, en los merenderos, en los pasillos del cine y en otros lugares, un nombre se desliza rápido y más de uno se pregunta quién es Sebastián Llapur, quien con un video hace promoción vía redes sociales para que lo acompañen en Ciudad Victoria, Tamaulipas, el próximo 20 de junio.
En dicho video lanza la invitación para que asistan a su presentación en el Gimnasio Multidisciplinario de la UAT, el cual termina con una frase que suena poco agradable: “Venga. Será una patada en las bolas”.
Unos sonrieron, otros se molestaron y muchos más se resisten a asistir por precaución, porque un golpe de ese tamaño puede producir infertilidad.
El es de origen argentino y es un actor del doblaje que presta su voz a personajes icónicos del cine, la televisión y en los video juegos y estará en esta capital en una jornada de diversión llamada Akatsuki, dentro de la tercera semana de arte y cultura.
Imita igual que al abuelo de los Simpson que a Kiko y otros personajes graciosos, pero también ha sido locutor, desde que partió de Argentina y llegó a México en el 2024.
Promete, en su invitación, una serie de concursos en el que van a participar los asistentes, entre los que se desconoce si se incluye a la patada.
Y parece que aquí y en Argentina la palabra “bolas” significa lo mismo, que es un insulto o como un objeto enojado.
La verdad es que es una frase que invita a tener cuidado, porque quienes han sufrido esa agresión, su reacción es cuidarse, protegerse, ese lugar tan apreciado.
Tal vez el argentino lo dijo en broma y como que está retando al auditorio victorense para que acepten el desafío, por eso la recomendación es que no se le acerquen.
Es mejor cerrar filas, porque el golpe no se detiene.
Y a propósito, si de Argentina se habla, existen famosos cantantes y compositores que usan palabras poco comunes que sorprenden a los curiosos, cuando lanzan calificativos impropios para la mujer, para los personajes de la religión católica y para los viciosos.
Pero si se hace un análisis de las letras que componen las melodías, los colocan como poetas locos que buscan la forma de regalar su arte.
Aportar los nombres, me abstengo, porque sus arriesgadas canciones me agradan, porque no dicen más que la pura verdad.
Me llamo la atención lo que rodea a Sebastián Llapur, porque a pesar de todo, es original.
Pero una patada, a nadie le gusta.
Porque no somos, un canes.
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