Pues ahí tiene usted, que Peña Nieto nos volvió a dejar plantados. De nueva cuenta canceló su visita a Tamaulipas, argumentando que no quería interferir ni que se malentendiera su visita, en virtud de las próximas elecciones que habrán de llevarse a cabo el próximo 7 de julio.
Hay que recordar que en días pasados, se asomaba una supuesta visita del Presidente a ciudad Victoria, pero por una gira por Europa, tampoco vino.
¿Cómo espera nuestro querido presidente, que nos traguemos los pretextos que ha puesto para no venir a Tamaulipas?
No cabe duda, de plano los tamaulipecos somos los más relegados y jodidos de todo el país. Nos pega la inseguridad, las altas temperaturas y hasta el presidente nos hace el fuchi.
Tamaulipas está entre las 5 entidades aun no visitadas por el mandatario, a 7 meses de haber asumido el cargo. Las otras son Michoacán, Oaxaca, Baja California Sur y Sonora.
Mientras tanto, a esperar. Haber hasta cuando se le da la gana a su “majestad” Peña Nieto, de venir a visitarnos, haber si la tercera es la vencida. ¿Sera? ¿O seguiremos siendo los relegados y el patito feo del país?
Sol y Lluvia
Por la mañana estábamos a 40 grados, por la tarde se vino la lluvia a raudales aquí en Ciudad Victoria. Hablamos de algo totalmente anormal, pero que nos demuestra como cada vez son más extremosos los cambios del clima.
Este fin de semana pasado, también se registró un temblor cerca de nuestra ciudad. Esto ocurrió en Linares, Nuevo León, se indicó que el sismo se registró la noche del jueves alrededor de las 20:38 horas a 57 kilómetros al suroeste de esta ciudad, con una magnitud de 3.5 grados.
Debemos extremar precauciones, vuelvo a recalcar en este espacio, que en Tamaulipas no estamos preparados para una emergencia por un sismo o un huracán.
Por más que las autoridades lo digan, a simple vista se ve que no existen estrategias, ni personal capacitado para enfrentar los desastres que puede provocar la naturaleza.
Esperemos y esta falta de conciencia por parte de las autoridades de no prevenirse, no nos traiga desastres y algo que lamentar en un futuro inmediato.