Los constantes aplazamientos que el partido en el poder ha tenido para designar a sus candidatos que competirán en la jornada electoral de junio de 2027, nos permite deducir que se trata de una guerra intestina entre su militancia donde su identidad colectiva está en crisis.
Porque salvo la identidad de los aspirantes de Morena a las 17 elecciones de gobernador, los miles de cargos en disputa electoral siguen sin seleccionar e identificar a sus representantes.
No somos pocos quienes pensamos que dicha lentitud en las dirigencias guindas tiene que ver con la lucha intestina de su militancia: pelean el poder los advenedizos (más del 90% de sus activistas y militantes morenos) contra los fundadores quienes hasta hoy van perdiendo la pelea por definir su identidad político- electoral.
En Tamaulipas basta revisar los nombres de quienes más invierten publicitándose y buscando ser candidatos; desde Nuevo Laredo hasta Tampico son políticos que vienen del PRI, del partido blanquiazul, del PRD, entre otros.
Sus competidores internos y fundadores de Morena-Tamaulipas, no han sido capaces de organizarse para competir por las candidaturas; ni a los ayuntamientos ni a las cámaras legislativas.
No han impuesto su identidad de fundadores y se conforman con lo poco que escurra después de las reparticiones.
Fuese con la venia del gobernador o fuese por la vía libre, el caso es que seguirán acaparando candidaturas los líderes tamaulipecos de nueva identidad guinda.
Pareciera que son alentados desde el interior de la estructura de gobierno porque gastan los dineros públicos bajo su custodia con harta generosidad.
Alcaldes, diputados, secretarios de despacho, dirigentes de partido, no dejan de gastar en encuestas, entrevistas, sondeos de opinión etcétera.
El militante fundador de Morena, mucho me temo, seguirá en el olvido pues además de no ser competitivo electoralmente, además de eso su identidad guinda es demasiado borrosa.
Esos viejos militantes fundadores de Morena optaron por la comodidad y la resignación: esperan que algo de miel escurra después de procesar la colmena.
Como dijo Bernabe Ochoa Vélez….” Culito culito…pero sanito sanito”.
Hasta para luchar por tu propia identidad se requiere valor y audacia. Lo fácil y cómodo es seguir esperando milagros.