El maltrato escolar o bullying como se le conoce actualmente, se refiere a la intimidación y acoso por parte de uno o varios niños hacia algún compañero.

Este problema siempre ha existido en las escuelas, pero de unos años para acá se le ha puesto especial atención, sobre todo por casos que han salido a la luz pública, algunos derivados en fallecimientos.

Lo grave de lo que les pretendo relatar, es que el bullying que se da en una escuela primaria de la capital tamaulipeca, no es entre alumnos, sino de maestros hacia los niños.

Y es que en la prestigiosa primaria, Leona Vicario, ubicada a un costado del boulevard Praxedis Balboa, las maestras y en especial su directora, de nombre Marisela Villanueva, hostigan a los alumnos y en ocasiones los humillan delante de sus demás compañeros.

Según el testimonio de varios alumnos, que prefirieron omitir su nombre para evitar represalias, a los niños que llegan tarde los pasan al frente y por el micrófono la directora de este plantel les dice,  “sus padres son unos irresponsables, los vamos a correr por llegar tarde”.

Hablamos en ocasiones de pequeñitos de 6 o 7 años que cursan el primero o segundo grado. Imagínese usted, el daño psicológico que están causando en los infantes, al exhibirlos y decirles cosas hirientes de sus papas.

Eso no es todo, no conforme con regañarlos y gritarles, los hace que la miren a la cara, “levanta la cara, mírame a los ojos” les dice, y los niños con miedo y temblando tienen que obedecer.

Es muy lamentable, que existan pseudomaestros de este tipo en las escuelas. Peor aún, tratándose de una directora de una primaria que a diario tiene contacto con niños pequeños.

La primaria Leona Vicario, que por años ha formado alumnos de excelencia, con niveles de educación y aprovechamiento escolar altos, no merece tener maestras de esta calaña, sin escrúpulos y que le gusta sabotear y humillar a las criaturas.

Mucha atención deberá poner la Secretaría de Educación de Tamaulipas en casos como el de esta primaria. Es inadmisible que se maltrate al alumnado de forma tan degradante.

Como este debe haber muchas situaciones similares en escuelas de Tamaulipas, esperemos y las autoridades metan en cintura a las maestras “tronchatoro”  y que no exista impunidad en casos de maltrato escolar.