Los partidos políticos nacionales se las verán negras para atender las nuevas disposiciones en materia de equidad de género ya que, para nadie es un secreto, que hay muchísimas damas honorables, sin embargo, muchas de ellas no quieren saber nada de política electoral.
Personalmente conozco a numerosas mujeres que serían representantes de lujo en cualquier espacio ejecutivo, legislativo o judicial pero son de las que no se andan auto promoviendo porque se dedican a tareas edificantes y se sienten satisfechas con su valiosa y callada labor.
La equidad viene y nada la detiene, así que los representantes de los partidos políticos deberán comenzar a buscar a su alrededor para seleccionar a las féminas que ocuparán los espacios en las candidaturas federales del año entrante y en los comicios locales del 2016.
Pero la equidad sería incompleta si se reduce a los cargos de elección popular pues deberá haber más mujeres en los gabinetes municipales, estatales y federales; además, las organizaciones empresariales, educativas, sindicales, vecinales, estudiantiles y otras, tendrán que actuar en consecuencia.
La igualdad entre hombres y mujeres generará políticas públicas más pertinentes, leyes más justas, disposiciones humanitarias, familias mejor organizadas; se dignificará la política, la economía, la educación, la comunicación y podremos ser en algunos cuantos años un mejor estado y un mejor país.
ejb