Hoy a 46 años del movimiento del 68 #DosDeOctubreNoSeOlvida”, recordamos la advertencia de don Jesús Reyes Heroles “No despertemos al México bronco”, creo que si hoy viviera, el que fuera el máximo “ideólogo del PRI” estaría bastante preocupado.

Al México bronco, la semana pasada lo retaron nuevamente, lo azuzaron y le picaron los ojos.  Me refiero a la actitud de la directora del IPN ante la inconformidad de los estudiantes por pretender planes de estudio y reglas internas, la matanza en Tlatlaya del estado de México por elementos del ejército, la muerte de normalistas en Iguala Guerrero a manos de policías locales, la muerte de un político del PAN en Chilpancingo y de un diputado federal en Guadalajara, entre otros hechos preocupantes.

Recordamos que el llamado México bronco es el pueblo desempleado, oprimido, hambriento, que está encolerizado y dispuesto a destruir todo lo que le ha impedido vivir con decencia, por ello aplaudimos la disposición que mostró el secretario de Gobernación ayer, al atender en templete abierto y en mangas de camisa a los estudiantes del Politécnico nacional que se manifestaron frente a las oficinas de Bucareli. Comprometiéndose en dar respuesta puntual y expedita mañana viernes a los demandantes.

Más que el México bronco , está latente en despertar el México rebelde e igualitario, que ha venido construyéndose con jóvenes y estudiantes que desde 1968 en las calles y Tlatelolco, 1971 en la calles de San Cosme, 1986 y 1999 en la UNAM y 2012 en muchas ciudades del país, no están dispuesto a someterse a nadie.

Posteriormente, se manifestaron mediante las redes sociales (nueva forma de aglutinamiento) a reflejo de lo presentado en España, Chile o Brasil, a través del movimiento # YoSoy132, el cual surgió como una sorpresa en mayo de 2012, después de algunos meses con los resultados electorales pareció debilitarse y después de la toma de posesión de Peña Nieto, desplomarse.

Todavía no se ha hechoun análisis serio de la experiencia; sin embargo es indiscutible que la juventud y los estudiantes siguen siendo un motor de los cambios revolucionarios. Para quienes vivimos los tiempos del movimiento de 1968, recordemos que todo empezó, en realidad, por un conflicto entre la preparatoria (UNAM) y la vocacional (IPN) cercanos de la Ciudadela, en el centro de la Ciudad de México.

El problema prendió fuego de un movimiento que incendió a todo el país y que fue sofocado con una matanza y gran número de desaparecidos y presos políticos por el presidente de entonces, Gustavo Díaz Ordaz, el dos de octubre de 1968, diez días antes de inaugurarse los Juegos Olímpicos.

Si las rencillas tradicionales entre los componentes de las dos mayores casas de estudio de nuestro México logró que se desatara lo que se sucedió en el 68, qué no podrá  organizarse hoy día en pleno Siglo XXI con el poder de las redes sociales vía FaceBook, Twitter o Instagram.