Por Valentina Ríos

«Yo no me sentaría aquí a comer, pegada entre tanta gente ¡Ay no!» – mencionó Rosa Villarreal, clienta que se encontraba haciendo fila en la sucursal del 2 y 3 carrera del restaurante Pollo Feliz el pasado martes 30 de enero del presente año.

La promoción, que incluye media orden de pollo en la compra de uno, es localmente conocida por ser el plato en la mesa de muchos victorenses y también, la encargada de reunirlos en diferentes sucursales los martes de cada semana.

Aunque en la ciudad podemos encontrar sucursales de Pollo Feliz para llevar, la del 2 y 3 carrera, como también la de la salida a Matamoros , ofrecen consumo en el lugar, concentrando a muchas familias en dicho restaurante a tal nivel de que pasar tiempo en familia se convierte en pasar tiempo en la fila.

Que cada una de las mesas se encontraran llenas a partir de las 4:00 P.M y que una fila se extendiera desde la caja registradora hasta los baños del establecimiento fueron los motivos suficientes para espantar a clientes que ingresaban al negocio.

«Comienzan a llegar desde las 2:00 P.M.»- comentó Jessica Salas, mesera del restaurante, recalcando que a partir de las 3:00 P.M. es cuando sucede la concentración de clientes para adquirir su promoción, viéndose un ambiente más calmado a partir de las 4:40 P.M. en adelante.