Por José Gregorio Aguilar

La ola de calor que se ha registrado en Victoria también afecta a los choferes del transporte público, sobre todo en las horas pico, cuando tienen que lidiar con el desorden vial y el alto flujo vehicular, aunado a las altas temperaturas puede originar estrés y presión entre los operadores del volante.

Al respecto, el coordinador de las rutas del transporte Florentino Trejo explicó que los choferes tienen que asegurarse de que la unidad esté bien ventilada, abriendo todas las ventanas laterales y la que está colocada en la parte superior; también debe disponer a toda hora de suficiente agua fresca para rehidratarse constantemente; todas esas medidas les ayuda para aminorar un poco el calor y la sensación térmica.

Y es que, a diferencia de los obreros de la construcción, que pueden hacer pausas de 5 o 10 minutos cuando laboran al aire libre y bajo los intensos rayos solares, los microbuseros deben cumplir con el recorrido y ya cuando concluyen el mismo, entonces sí pueden descansar un poco para volver al frente del volante un rato después.

“Nuestra actividad de chofer tiene un recorrido aproximado de hora y media luego tiene un periodo de descanso entonces no es una jornada continua, o sea si todo el día 16 horas pero en forma espaciada entonces eso si colabora que no anden tan presionados. Porque descansan un rato y sí hay horas pico, zona muerta como le llamamos nosotros, porque la temperatura está arriba de 40 grados y el calor del motor que está en los pies del operador se incrementa la sensación del calor”.

Hasta ahora, agregó, el mal humor o el estrés no ha hecho estragos en los choferes a quienes anteriormente se les señalaba de brindar mal servicio a los pasajeros precisamente porque se ponían de malas o manejaban presionados por el agobiante calor y porque, para no retrasarse para checar, debían sortear las malas condiciones de las calles, baches y los semáforos que les quitaba tiempo para llegar a las terminales.

“Quejas de mal trato de un chofer a un pasajero en estos días no hemos tenido. Las quejas se reportan directamente a la Subsecretaría del Transporte y a lo largo del año sí hay pero son esporádicas”.