Por José Gregorio Aguilar

Al menos en la zona centro del Estado, la pandemia del Covid-19 no afectó la venta de tortillas, por el contrario, hubo mayor producción y, en consecuencia, más consumo, aseguró José Enrique Yáñez Cisneros.

Pese a ser dos años muy complicados para muchos sectores económicos, para los industriales de la masa y la tortilla la situación fue diferente ya que este alimento básico en la dieta mexicana nunca dejó de consumirse, aún y cuando muchos jefes de familia se quedaron sin empleo.

“Se han reacomodado tortillerías gracias a Dios la situación que vivíamos con la pandemia las tortillerías fueron beneficiadas en cierta forma porque aumentó la producción y el consumo”.

El presidente de la Federación de Productores de Tortilla y Molinos de Nixtamal en Tamaulipas reveló que el padrón de afiliados a nivel estatal es de 2 mil 300 y afortunadamente los negocios mantienen su operatividad pese a que también los aumentos en el costo de los insumos, como la harina, les ha impactado.

Al respecto, citó que si a nivel nacional se registra escasez de maíz por la sequía y otros factores, indudablemente impactará a los productores pero también se reflejará en el precio final, es decir, al que se vende a los consumidores.

“Falta que se le de un cambio en la cuestión de la producción a nivel nacional que si, a nivel nacional se produce más maíz podemos tener asegurada la producción totalmente para poder mantener el precio pero si hay escasez a nivel nacional de maíz por sequía y otros factores, nos afectaría a todos no solo a productores de tortilla sino al consumidor”.