El Obispo de Victoria, Antonio González Sánchez lamentó que se sigan registrando hechos delictivos en la capital, a pesar de que las autoridades dijeron que la seguridad fue reforzada.

“Es comprensible el temor de la gente por salir a las calles, porque si hasta el mismo alcalde tiene miedo, entonces con mayor razón lo tiene la población en general”, dijo.

El Obispo dijo que Tamaulipas es un estado fallido, pues aunque aumentó la presencia de policías y se redobló la seguridad, simplemente la violencia no para.

“No solo Tamaulipas, sino todo el país anda mal”, dijo.

En la Iglesia Católica no llevamos una cuenta de las personas víctimas de la delincuencia, pero muchos sacerdotes de la diócesis de los 20 municipios del centro del Estado, ofrecen misa de “cuerpo presente” solamente con puros restos de la víctima.

Porque así nos lo piden las viudas, madres, hermanos, hijos o la familia del difunto, la gente adolorida se acerca a nuestros sacerdotes y lo único que nosotros podemos hacer es consolarlos y hacer oración pos sus almas.

González Sánchez, refirió que es lamentable que familias y personas sin merecerla los maten, es triste, lamentable, injusto, lastimoso que suceda esto en Victoria.

“A lo mejor si es importante tener una cifra, pero para que nos sirve saber que son mil o tres mil muertos, tristemente me enteré por los medios de comunicación que en estas semanas van más de 20 personas muertas, tal vez fueron más y eso no lo vamos a saber con certeza”, comentó

Ante la llegada de 600 elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional a Victoria para reforzando el combate a la delincuencia en la capital del Estado, el jerarca de la diócesis de los 20 municipios del centro del Estado, sostuvo que si hasta el mismo alcalde victorense Fernando Méndez Cantú, tiene miedo, la ciudadanía tiene aún más temor.

Dijo que el problema sigue siendo el mismo tristemente y dolorosamente, la gente tiene miedo a la inseguridad, y todos los días hay al menos un asesinato en Victoria, “Lamentable, triste, lastimoso que personas y familias sin deberla sean asesinadas, y no solo es en Victoria, es en todo el Estado y país”, lamentó.