Por José Gregorio Aguilar

Mientras que el director de la Comisión Estatal del Agua en Tamaulipas (CEAT) Raúl Quiroga Álvarez, recomendó no beber el agua sucia que sale de las llaves, el Municipio y la Comapa siguen garantizando que ese líquido se puede consumir y ser usado en labores domésticas.

Fue el regidor del PRI Horacio Reyna quien hizo referencia a las declaraciones del experto en materia hidráulica al ponderar la responsabilidad y la transparencia con la que maneja un tema tan importante como es la mala calidad del agua que está llegando a la mayoría de los hogares victorenses.

“Respetamos mucho que salga una autoridad estatal como Raúl Quiroga que diga que él no recomendaría beber el agua, es tema importante porque hoy el 80 por ciento de las viviendas consumen el agua de la Presa que tenemos en la ciudad y pues puede ser una medida que deberían tomar ciertas recomendaciones y advertir a la población de lo que sí se puede hacer y lo que no se puede hacer con esa agua pero sí llama la atención que Quiroga nos mencione esto”.

El también presidente del PRI aseguró que lo que ha faltado al Municipio es ser más transparente e informar día a día sobre el grado de turbidez que afecta el agua ya que han pasado 10 días y el problema sigue igual.

De igual forma rechazó que el tema se haya politizado como afirman algunos personajes; es un asunto de salud pública que tiene inquieta y preocupada a la población.

“No se ha politizado y no se debe politizar el tema pero considero que para eso están los diferentes actores políticos para poder exigirles que rindan cuentas. Ellos mencionan que si es potable que transparenten los estudios diarios que le están haciendo cada 24 horas de lo que viene de la presa tienen el laboratorio en la planta potabilizadora”.

Cabe recordar que en principio, el gerente de Comapa Eliseo García Leal argumentó que el agua sucia que sale de la red de agua potable es por la culpa de una tormenta que cayó en Villa de Casas y que vertió el agua turbia directa en la obra de toma; problema que tardaría dos días en resolverse; en esa misma declaración aseguró que su uso para consumo humano o para preparar alimentos estaba garantizado.

“Habían explicado que el agua estaba llegando turbia era por una tormenta pero ya pasaron 9 días no es posible que se mantenga ese nivel de turbidez del agua si cuando había era una expresión de un fenómeno aislado de una tormenta entonces ahí no se sostiene ese argumento o defensa o justificación”.