Enrique Jonguitud

Ciudad Victoria, 15 de julio.-La deuda de agua que México mantiene con Estados Unidos es un asunto que compete exclusivamente al Gobierno Federal, por lo que el Gobierno de Tamaulipas no participa en las decisiones relacionadas con el cumplimiento de ese compromiso internacional, afirmó el secretario de Recursos Hidráulicos para el Desarrollo Social, Raúl Quiroga Álvarez.

El funcionario estatal explicó que la administración del Tratado de Aguas de 1944 y la contabilidad de los volúmenes entregados a Estados Unidos corresponden a la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA), con base en la información técnica que proporciona la Comisión Nacional del Agua (Conagua), por lo que el Estado carece de atribuciones en esa materia.

«Como lo he comentado anteriormente, este es un tema absolutamente federal; es un tema que lleva a cabo la Comisión Internacional de Límites y Aguas con datos que mandan de la Comisión Nacional del Agua, por un lado, sobre el estatus de las presas del lado mexicano, pero quien lleva la contabilidad es la CILA. Entonces, cualquier pronunciamiento que vemos, no tenemos la certeza de que estemos siendo precisos.»

Quiroga Álvarez señaló que cualquier información relacionada con el estado del adeudo debe provenir de las instancias federales y binacionales responsables, ya que son las únicas que cuentan con los registros oficiales para determinar el cumplimiento de las obligaciones internacionales asumidas por México.

El secretario recordó que al concluir el ciclo 36 del tratado, el país acumuló un adeudo cercano a los mil millones de metros cúbicos de agua, además de existir un acuerdo que obliga a realizar entregas adicionales para disminuir ese rezago.

«Queda claro que lo que quedamos a deber después del ciclo 36 es del orden de mil millones de metros cúbicos y que hay un acta que obliga a México a estar entregando una cuota adicional a los 431 millones de metros cúbicos.»

Finalmente, Raúl Quiroga Álvarez reiteró que Tamaulipas seguirá atento a la evolución del tema por su impacto en la región fronteriza, aunque insistió en que las decisiones sobre el pago de la deuda de agua con Estados Unidos y el cumplimiento del tratado internacional son responsabilidad exclusiva de la Federación y de los organismos binacionales encargados de su aplicación.