Por: Eduardo Castillo Mtz.

Mucha gente califica de nefasta la actividad en las redes sociales, y si es un mundo más ajetreado que el real, pero teniendo un poco de paciencia se encuentra uno con historias que van de lo sublime a lo absurdo, y en ocasiones no sabemos si reír o llorar.

Es el caso de un derechohabiente del IMSS en Ciudad Victoria, que a través de una frase, describió perfectamente el calvario que pasan muchos ciudadanos con la nueva reforma al sistema de salud; de carácter risueño el joven tomó con buen humor su situación, pero entre broma y broma, desnudó el nefasto servicio que ofrece el nosocomio.

Y es que cuenta que al ser diagnosticado con piedras en el riñón, y canalizado para operación desde principios del 2015, estuvo luchando para ser atendido un año entero.

Pero oh sorpresa, “pues duré desde febrero del 2015 yendo a urología y en enero del 2016 expulsé la piedra por mi cuenta”, me cuenta en entrevista, en la cual obviamente me pidió omitir su nombre.

“Me dan consulta en el IMSS con urología, tarda mil años, llega mi consulta, me mandan a hacer mil estudios que toman otros mil días para una siguiente consulta; toma otros mil días y llega mi consulta, me envían al hospital de especialidades que toma otros mil días…”.

“Me consultan, me dan análisis para operación que tienen que ser en el IMSS; en el IMSS no me los hacen, pierdo la consulta de valoración, vuelvo a urología, me dan más análisis y una cita para especialidades, en especialidades me cambian la cita sin avisarme…”.

“Así que cuando voy a mi nueva consulta que solo tomo dos días y resulta que no hay convenio con el IMSS, que venció el día que me tocaba la consulta, solicito otra consulta en urología del IMSS, me la dan para mil días después, a los quinientos días antes de la cita expulsé la piedra de 1.5cm”, detalla.

Moraleja, dice riendo, “Que buenos son estos hospitales, sus tratamientos de traerte caminando como burro son excelentes”.