Javier Hernández, héroe del madridismo contra el Atlético de Madrid, inédito durante casi toda la temporada, capaz de llorar de rabia cuando no tenía minutos suficientes pese a ser un trabajador incansable, por fin sonríe tras marcar un gol que vale oro como otros similares que encumbraron al Real Madrid en Europa.

La explosión de rabia de Chicharito en el minuto 86 tras batir a Jan Oblak, un portero que lo paró casi todo durante 180 minutos, fue significativa. Toda la presión que soportó el mexicano explotó en la grada del Bernabéu, que acabó coreando el nombre de un jugador olvidado y obligado a ver la mayoría de los encuentros desde el banquillo.

Pero su tanto, valiosísimo para salvar una temporada, recuerda a otros goles históricos del Real Madrid que sirvieron para ganar Ligas de Campeones. Y, en muchos casos, también los marcaron futbolistas cuestionados o suplentes habituales.

Uno de ellos es Nicolas Anelka, pues el caso del francés por el Real Madrid es recordado por muy pocas cosas. Sin embargo, en las Semifinales, fue un jugador clave ya que tanto en la Ida como en la Vuelta marcó al Bayern Munich para clasificar a su equipo a la gran Final.

Tiempo después, el camerunés Geremi Njitap, abrió el camino al Real Madrid hacia la novena Copa de Europa que luce en sus vitrinas, pues permitió que el cuadro merengue avanzara en Octavos de Final luego de que, pese a que el Bayern Munich se impuso en la Ida, Njitap marcó el gol que hizo la diferencia en el juego de Vuelta.

Finalmente, el francés Christian Karembeu, con un golpeo de balón poco estético le hizo entrar en la historia blanca. Fue en las Semifinales de 1998, en la Ida, cuando abrió el marcador en el Bernabéu ante el Dortmund con un punterazo sorprendente que dejó al cuadro alemán fuera de juego.

En la Vuelta Real Madrid sólo aguantó el empate a cero y llegó a la Final donde derrotó a la Juventus.

Años más tardes de todas aquellas historias, Chicharito se apuntó un tanto legendario. Hizo un Karembeu, un Anelka o un Geremi. Eso tiene un significado. «Hacer un Chicharito», a partir de ahora, significará también ser el héroe inesperado que un día marcó un gol inolvidable.