Redacción
Ciudad Victoria, 9 de abril.-“Ante el avanzado estado de deterioro de mi estado general de salud… hago saber que, de persistir esta infamia, el próximo viernes 17 de abril de 2015, a las 6 de la tarde… me autoamputaré el dedo meñique de la mano derecha”, amenazó José Luis Cantú Sierra, médico especialista en cirugía general.
En una controversial huelga de hambre, a la que más bien se le podría denominar una dieta líquida, el cirujano matamorense está buscando se le restituya su trabajo, devengar sus sueldos caídos desde hace 18 años y capacitación en su labor.
Señaló que acaba de recibir seis, de un número no determinado, multas por no presentarse a su trabajo en el hospital de zona en Reynosa, a donde fue restituido en 2007.
Dijo que de manera condescendiente, la presidenta de la junta de conciliación en Reynosa, María Luisa Moles Escobar, tomó la decisión de aplicar una y otra vez, multas de casi 500 pesos “a favor de una persona millonaria, en agobio de su servidor”.
Con una voz clara y fuerte, denunció al delegado del IMSS regional, y el delegado Javier Govea Aguilar, “quienes persisten en la ilegalidad de no dar cumplimiento a los dos laudos y que me arrebatan mi vida profesional, familiar y ciudadana”.
Esta es la razón por la que decidió que, si no tiene respuesta, cortará su dedo meñique, claro, bajo anestesia local y luego de realizar la asepsia necesaria.
Al hacerle notar el escaso deterioro de su cuerpo a 50 días de esta ‘huelga de hambre hasta la muerte’, Cantú Sierra declaró que se mantiene en pie de guerra consumiendo carbohidratos y electrolitos con un total de 400 calorías de las 1500 que su cuerpo requiere diariamente.