Por Ricardo Flamarique

Cd. Victoria, Tamaulipas.- Tras la derrota sufrida en Veracruz y la caída de Correcaminos hasta la sexta posición de la tabla, el entrenador Gabriel “Místico” Pereyra reconoció que su equipo perdió el equilibrio en su afán por buscar la victoria y señaló que la principal tarea será corregir los problemas defensivos.

El estratega argentino explicó que el cuerpo técnico analizó en varias ocasiones el encuentro y reiteró que Correcaminos continúa siendo un equipo en construcción, cuyo principal objetivo es llegar fortalecido a la Liguilla.

“Lo que me ocupa a mí es preparar un equipo para Liguilla, hacer todo el esfuerzo posible para estar lo más arriba posible y, en Liguilla, no solamente participar, sino ser uno de los contendientes a ganar el título”.

Pereyra reconoció que el encuentro ante Piratas dejó situaciones que deberán corregirse, principalmente porque Correcaminos no supo aprovechar la superioridad numérica y terminó perdiendo el equilibrio al realizar modificaciones ofensivas en busca de los tres puntos.

Explicó que sacó a su contención para colocar un enganche, además de realizar otros movimientos con jugadores de características ofensivas. La apuesta, admitió, terminó abriendo espacios que fueron aprovechados por el rival.

“Todos los cambios fueron en afán de querer ganar; perdimos el equilibrio y ahí ellos aprovecharon y fueron certeros”.

LES FALTÓ ACTITUD

Uno de los aspectos que más incomodó al “Místico” fue que, pese a jugar con un hombre más, Correcaminos fue superado en intensidad por el conjunto veracruzano.

“Ellos, aun con un jugador menos, corrieron más que nosotros. Ahí están las estadísticas. No pudimos igualarle la actitud y las ganas a un equipo que se vio mermado”.

Pereyra señaló que cuando un equipo queda en inferioridad numérica suele redoblar esfuerzos, concentración y determinación, algo a lo que Correcaminos no logró responder de la misma manera.

LA DEFENSA, LA PRIORIDAD

Luego de caer hasta el sexto puesto y mantenerse entre las defensivas más castigadas del campeonato, Pereyra dejó claro que su principal preocupación no pasa únicamente por volver a ganar, sino por cerrar la puerta atrás.

“Todos piensan que lo más urgente e importante es ganar el siguiente partido. Yo pienso que lo más importante es que no me hagan goles atrás. A partir de eso vamos a mejorar mucho y vamos a estar otra vez en los primeros lugares”.

Las lesiones y suspensiones han obligado al entrenador a improvisar en diferentes posiciones. Detalló que ha utilizado a Damián, originalmente contención, como central, mientras que Oliver, de características ofensivas, también ha tenido que desempeñarse en labores defensivas.

Esta situación incluso ha repercutido en otras zonas del campo, pues William Guzmán ha tenido que retrasar su posición para desempeñarse como contención.

“El equipo está viéndose afectado porque nosotros no podemos utilizar a nuestros mejores jugadores en su posición, pero son decisiones que tomo, que asumo y que creo que es lo mejor para el equipo”.

PREMIER ESTÁ PARA NUTRIR AL PRIMER EQUIPO

Sobre la presencia de futbolistas que también participan con Correcaminos Premier, Pereyra explicó que los jóvenes son evaluados constantemente, aunque algunos todavía no están preparados para iniciar con el primer equipo.

“La prioridad acá es el primer equipo, eso está claro. Los mejores están en el primer equipo. Si tenemos que echar mano de abajo, para eso se trabaja abajo”.

Añadió que el objetivo de la filial de Liga Premier es precisamente formar jugadores que eventualmente puedan ser utilizados por el conjunto de Expansión.

PIDE CALMA ANTES DE CANCÚN

Finalmente, Pereyra aseguró que no entrará en desesperación por encontrarse en el sexto puesto y pidió mantener la calma ante las críticas y comentarios que rodean al equipo.

“Sabemos que tenemos muy buen equipo, desgraciadamente los resultados no fueron los que esperábamos, pero la fortaleza está acá dentro del vestidor”.

Ahora Correcaminos tendrá que preparar su próximo compromiso ante Cancún, rival que el estratega calificó como un equipo armado para competir en los primeros lugares.

Sin embargo, Pereyra consideró que el principal desafío estará dentro de casa, controlar la presión y evitar que la necesidad de ganar provoque desesperación desde los primeros minutos.

“Tenemos que crear un entorno donde los chicos se sientan cómodos, con confianza para poder desplegar su mejor futbol, y eso es lo que vamos a trabajar en la semana”, concluyó.